Las paredes oyen

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Linkgua Ediciones, S.L., Aug 31, 2010 - 136 pages
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Las paredes oyen es una expresion procedente de la Francia de la segunda mitad del siglo XVI. Segun cuenta la historia, Catalina de Medicis hizo construir conductos acusticos en las paredes de sus palacios, para oir lo que se hablaba en las otras habitaciones y asi saber si se conspiraba en su contra. Esta pieza homonima cuestiona la mentira patologica y la maledicencia compulsiva del personaje de don Juan, quien para conquistar a Ana pretende injuriarla. Mientras, el virtuoso don Mendo en quien algunos han visto al propio autor, observa despechado los acontecimientos. Don Mendo, dona Ana, Beltran y el Conde aparecen en otras obras de Ruiz de Alarcon como La prueba de las promesas, El examen de maridos, El tejedor de Segovia, Los pechos privilegiados, Ganar amigos y La verdad sospechosa. La comedia tiene un trasfondo astrologico. Los planetas y signos evocados en el texto marcan un entorno mitologico y celestial regido por la Fortuna."

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Las Paredes Oyen, esta fue escrita por Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639), jurista dramaturgo apasionado por las cuestiones humanas.
Aquí hablaremos de los momentos del trabajo, los cuales para este
punto de vista poco experimentado, sean los más importantes y hayan dejado más a la obra.
Al leer esta novela me inspiró un sentimiento de afinidad, como el sentir que me estuvieran contando, no un cuento ficticio, sino un “caso de la vida real”, experimente un sentir como si alguna persona que yo conociera hubiera hecho esto. Y me llama mucho la atención ya que fue escrita hace mas de 500 años!! Y esto solo tiene una explicación: habla de cosas humanas… Sus personajes son personas a las que los sentimientos las mueven, y éstos, los sentimientos, nunca cambian: el amor, el honor, la felicidad, la esperanza, la tristeza, son sentimientos que sea el siglo que fuese nunca cambian.
Esto lo fundo en las siguientes escenas, en las cuales se puede apreciar el pensar y los sentimientos de los personajes hacia las cosas que pasan en sus vidas: el miedo a la decisión de la mujer amada, la vanidad de las personas, la sed de ejercer nuestra voluntad al no obtener la respuesta esperada, y la soledad que se siente al ser castigado por obedecer nuestros sentimientos…
Don Juan: Tiéneme desesperado,
Beltrán, la desigualdad,
si no de mi calidad,
de mis partes y mi estado.
La hermosura de doña Ana,
el cuerpo airoso y gentil,
bella emulación de abril,
dulce envidia de Diana,
mira tú, ¿cómo podrán
dar esperanza al deseo
de un hombre tan pobre y feo
y de mal talle, Beltrán?
Lo que podemos aquí observar es que Don Juan es una persona sumamente insegura de si mismo. Ama a Doña Ana pero no se cree capaz de conquistarla, es patético su caso, creo que las personas son bellas interiormente, no cuentan por su dinero o su belleza física. Estoy segura de que Don Juan es completamente superficial ya que aun sabiendo de que vivían en una época en la cual el dinero, el nombre y la gala de las personas importa mucho (en cual época no?) no debes de dejar este tipo de impedimentos te detengan, la mujer de la cual esta enamorado debe de tomar en cuenta la belleza interior, si no como se esta enamorado de ella!! Seria una muñeca superficial, con cara y cuerpo de porcelana y con cabeza y corazón hueco.
El hombre esta desesperado aunque aun no haya hecho movimiento alguno para conquistarla, esto provoca que su mente divague lejana a la realidad y confabule planes macabros para estar con ella.
Don Mendo: En el signo del León
Marte y Venus concurrieron
de mi nacimiento el día,
y si hay cierta astrología,
ellos amable me hicieron...
Mas a Dios, primo, que es tarde,
y a doña Ana quiero ver;
que hoy su sol se va a poner
en Alcalá.
Conde: Dios os guarde.
Y nos pasamos del patético perdedor que no hace intento alguno por conquistar a su bella dama por ser feo y pobre al hombre guapo y rico el cual se cree dios del mundo, que los astros le han dado el don de la belleza inigualable y el valor de 1000 toros. Esta parte es muy importante ya que nos muestra la personalidad del guapo del cuento y conociéndola podremos entender el por que reacciona a ciertos estímulos.
Don Juan: Mientras sin contrario fuerte
ame doña Ana a don Mendo,
ella está en su amor muy firme;
a mudalla no me atrevo
como el Duque es persona,
a cuyas fuerzas y ruegos,
puede mudarse doña Ana,
que la conquiste pretendo,
para que andando mudable,
entre los fuertes opuestos,
no estando firme en su amor,
esté flaca a mi deseo.
Beltrán: Ésa es cautela, que, enseña
el diestro don Luís Pacheco,
que dice que está la espada
más flaca en el movimiento.
Don Juan: Mejor se sujeta entonces:
de esa lición me aprovecho,
Beltrán: Y dime, por vida tuya,
¿ágora sales con esto?
¿No eres tú quien me dijiste
"Si esta vez no la
 

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About the author (2010)

Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza (1581-1639). México. Nació en México y vivió gran parte de su vida en España. Era hijo de Pedro Ruiz de Alarcón y Leonor de Mendoza, ambos con antepasados de la nobleza. Estudió abogacía en la Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de México y a comienzos del siglo xvii viajó a España donde obtuvo el título de bachiller de cánones en la Universidad de Salamanca. Ejerció como abogado en Sevilla (166) y regresó a México a terminar sus estudios de leyes en 168. En 1614 volvió otra vez a España y trabajó como relator del Consejo de Indias. Era deforme (jorobado de pecho y espalda) por lo que fue objeto de numerosas burlas de escritores contemporáneos como Francisco de Quevedo, que lo llamaba «corcovilla», Félix Lope de Vega y Pedro Calderón de la Barca.

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