Imágenes de páginas
PDF

MAPA REDUCIDO DEL REINO DE LA NUEVA-ESPAÑA.

Yo he levantado y dibujado este mapa en el Real seminario de Minería el año 18o3, poco antes de mi salida de la ciudad de Méjico. El señor de Elhuyar, sabio director de esta escuela, hacia mucho tiempo que habia recogido varias nociones sobre la posicion de las minas de la Nueva-España, y sobre los treinta y siete distritos en que se hallan divididas con el nombre de diputaciones de minas. Este sugeto deseaba hacer construir para el uso del Tribunal del Minería un mapa detallado, en el cual se notasen los laboríos de minas de mayor importancia; y efectivamente una obra de esta naturaleza era muy necesaria tanto para el gobierno de aquel pais, cuanto para los que quieren conocer su industria nacional. En vano se busca en la mayor parte de los mapas publicados en Europa el nombre de la ciudad de Guanajuato que tiene 7o,ooo habitantes; ni el de las minas célebres de Bolaños, de Sombrerete, de Batopilas y de Zimapan. Ningun mapa de los que han aparecido hasta el dia señala la posicion del Real de Catorce en la intendencia de San Luis- de Potosí, mina de donde se ha sacado anualmente en minerales de plata hasta el valor de cuatro millones de pesos, y que por su proximidad al rio del Norte, parece que ha tentado ya la codicia de algunos colonos establecidos de poco tiempo á esta parte en la Luisiana. Como yo hubiese calculado en el mismo Méjico la mayor parte de mis observaciones astronómicas para tener puntos fijos que sirviesen de apoyo á otros, y Cqjtio yo viese á mi disposicion un gran número de materiales y de mapas manuscritos, concebí la idea de extender el plan que desde el principio tenia formado. En vez de solo poner en mi mapa los nombres de trescientos lugares conocidos por laboríos considerables , me propuse reunir todas las nociones que pudiese proporcionarme, y discutir las diferencias de posicion que á cada instante- presentaban tantos materiales heterogéneos. A nadie sorprenderán los puntos inciertos que se encuentran en la geografía de Mé•jico, si se consideran los obstáculos que han detenido los progresos de la civilizacion, no solo en las colonias, sino tambien en la metrópoli; y sobre todo si se tiene presente la larga paz que gozan aquellos paises desde el principio del siglo xvi. En el Indostan, las guerras con Hyder-Ali y Tipoo-Sultan, las marchas continuas de los ejércitos y la necesidad de buscar las comunicaciones mas cortas, han contribuido de un modo particular á aumentar las noticias de su geografía : y con todo, el conocimiento mas exacto de aquel pais, aunque visitado por los pueblos mas activos de Europa, no data de mas arriba que de treinta ó. cuarenta años. Yo bien preveia que á pesar de un trabajo constante de tres ó cuatro meses, mi mapa de Méjico seria todavía imperfecto si se compara con los de otras partes de la Europa de mas'an

[graphic]

tiguo civilizadas; pero esta idea no me ha desanimada, porque considerando las ventajas que ofrccia mi posición individual, llegué á lisonjearme, de que mi obra, á pesar de las faltas graves que necesariamente la habían de desfigurar, seria sin embargo preferible á todo lo que se ha intentado hasta aqui para dar á conocer la geografía de la Nueva España.

Si se tigne presente la variedad de conocimientos que exigen en el dia de hoy los estudios geográficos, se juzgará con equidad el atlas que acompaña el Ensayo político, y el de la Relación histórica. Los fundamentos principales de estos estudios son la discusión de las medidas (esto es, observaciones astronómicas, operaciones geodésicas, é itinerarios) y la comparación crítica de las obras descriptivas (á saber viages, estadísticas, historias de guerras, y relaciones de los misioneros). Si los planos de todos los países estuviesen levantados trigonométricamente, si los triángulos estuviesen bien sujetos al punto del Oriente, y si los extremos de su cadena se hallasen fijados por medio de observaciones astronómicas de igual exactitud, la construcción de los mapas se reduciría á una operación puramente gráfica y manual: pero hay mucho que hacer todavía para que lleguen á este estado nuestros conocimientos; y la sagacidad de los geógrafos tendrá por mucho tiempo motivo de ejercitarse sobre lo que aun está dudoso. En nuestros dias debe establecerse una sana crítica sobre dos clases de conocimientos del todo distintos; á saber: i" La discusión sobre el valoi* relativo de los métodos astronómicos hasta ahora usados, para determinar la situación de los lugares; y 2o el estudio que debe hacer el geógrafo de las obras descriptivas que contengan nociones circunstanciadas de las distancias itinerarias, de las ramificaciones de los rios, y de las desigualdades del terreno. El primer ramo de estos conocimientos supone una recapitulación de las observaciones astronómicas ya Jiechas, su cálculo uniforme con arreglo á las tablas y á los métodos mas recientes, y aquel tino que solamente da la práctica de la astronomía y que proporciona el elegir un resultado definitivo en medio de una larga serie de ocultaciones de astros, de eclipses de satélites y de distancias lunares , valuando el límite de los errores de cada género de observaciones, y las circunstancias en que estas mismas observaciones se han hecho. La parte astronómica de la geografía es la que se ha cultivado con mejor éxito en nuestros tiempos; ventaja que se debe á la exactitud de los* instrumentos, á la habilidad de los observadores, y sobre todo á la perfección de las tablas astronómicas; de ella se toma el fundamento mas esencial para la construcción de los mapas y sus elementos, por decirlo asi, inmutables. En aquellos paises para los cuales no existen operaciones geodésicas y encadenamiento de triángulos , es menester multiplicar el número de las posiciones astronómicas, y saber enlazar con habilidad los puntos que ya están determinados por métodos absolutos (como son , ocultaciones de estrellas, eclipses de

[graphic]
[graphic]

sol y distancias lunares), por medio de líneas cronométricas es decir, por series de puntos, cuya longitud no está fundada sino sobre la trasportación del tiempo, pero cuyos extremos coinciden con los resultados de los métodos absolutos. El uso de los cronómetros, aunque muchas veces expuesto cuando no se procede con buen raciocinio, coloca un cierto número de posiciones en una dependencia mutua; la corrección que, según las observaciones mas recientes y mas exactas, debe aplicarse á una de estas posiciones, debe necesariamente influir en el sistema entero; y de ahí es que por no haber hecho atención á esta dependencia , se han alterado frecuentemente las situaciones y distancias relativas de los lugares del modo mas extraordinario.

Si en las investigaciones de geografía astronómica es indispensable recurrir á las fuentes, á las obras mismas en donde los sabios han dejado escritas sus observaciones, todavía es mas indispensable este cuidado en el segundo ramo de los estudios geográficos, esto es, en el examen de los itinerarios, de los viages, y de todo género de memorias descriptivas. Las traducciones están las mas veces truncadas, y falsificadas en los nombres y en la reducción de las medidas. Los mapas que acompañan los viages , y que rara vez han sido hechos por los viageros mismos, no comprenden el conjunto de materiales de que se hubiera podido echar mano para el acierto; las mas veces, como lo notó ya de Anville, tales mapas están en contradic

« AnteriorContinuar »