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tos de los tres lagos que estan situados como por pisos los unos mas arriba de los otros, se dejan ver mucho mejor en su verdadera forma, y tambien se ve como pueden estos lagos, si llegan á rebosar sus aguas, inundar la ciudad de Méjico.

El perfil xv es el único de -mis mapas físicos que contiene á un mismo tiempo muchos planos de proyecciones paralelas, distinguidos por diferentes colores. Este método, que no peca contra las reglas de las proyecciones, ha sido seguido mucho tiempo hace en el trazado de los- grandes caminos ó de los canales. Si -se quisiera representar el perfil de un valle, por ejemplo, del de Quito, cercado al E.o y al O. pór altas montañas, se podria hacer pasar el plano de secante por el eje longitudinal del valle, y delinear sobre el mismo plano, por medio de perpendiculares, los contornos de las cimas orientales y occidentales. Un perfil construido con arreglo á este método, no presentarla al entendimiento ideas confusas, si se distinguiesen con diferentes tintas los vértices de las dos cordilleras, y si estos vértices aislados no se colocan de manera que se cubran unos á otros mutuamente.

Los pequeños tanteos ¿"borrones N°i, Iv, que van añadidos al pie dela lámina, estan dibujados conforme á otra escala; y representan el puente viejo de Huehuetoca, y los diferentes cortes del canal de Nochistongo. En ellos se dejan ver (n° Iv), los vestigios del antiguo conducto de Enrique Martinez. El dibujo Ii indica el estado deplorable en que se encuentra la zanja á causa de las corrosiones continuas de las aguas llovedizas. El dibujo Jv" m, demuestra la escarpa que se trata de dar actualmente á la inclinación lateral del canal para disminuir el peligro de los derrumbamientos. Tres líneas blancas denotan, en el gran perfd, los pantos de la cortadura de la montaña, cuya altura corresponde al nivel de los tres lagos de Zumpango, de San Cristóbal y Tezcuco.

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. XVI.

VISTA PINTORESCA DE LOS VOLCANES DE MÉJICO
Ó DE LA PUEBLA.

Ksta lamilla y la inmediata siguiente estaban destinadas primeramente á publicarse en el atlas pintoresco de la Relation historique de mi viage á las regiones equinocciales: porque este atlas reúne los bosquejos oportunos para dar á conocer la fisionomía de las puntas colosales que coronan la loma de las Cordilleras. Me ha parecido que los contornos de los Andes comparados con los que presenta el excelente itinerario de M. Ebel, y los hermosos dibujos de M. Osterwald , podrían llamar vivamente la atención de los geólogos que quieren estudiar comparativamente losAlpes de la Suiza y las Cordilleras de Méjico y del Perú. Aunque el objeto de esta obra es mas bien el describir las riquezas territoriales que la constitución geológica de la Nueva España, he creido conveniente unir al atlas mejicano algunas vistas pintorescas N°xvi y xvn para que sirvan de suplemento al mapa del valle (lám. iii) y para dar mejor á conocer la hermosura de la situación de la ciudad de Méjico. De estas dos puntas, el Popocatepetl y el Citlaltepetl, la primera es visible en Méjico y en Cholula, y la segunda en Cholula y en Veracruz: y ambas ftiethan servido para verificar la diferencia de meridiano de la ciudad de Méjico y del puerto de Veracruz, empleando un método (hypsométrico) poco seguido hasta el dia, que es el de las bases perpendiculares, de los azimuts y de los ángulos de las alturas. *, ■

La ciudad de Méjico está la mitad mas cerca de los Nevados de la Puebla, que las ciudades de Berna y Milán lo están de la cadena central de^^ Alpes. Esta gran proximidad contribuye en mucho a hacer formidable y majestuoso el aspecto de los volcanes mejicanos. Los contornos desús vértices, cubiertos perpetuamente de nieves, se presentan mucho mas expresados en razón de que el aire, á través del cual el ojo recibe los rayos de luz, es mas raro y mas trasparente. La nieve brilla con un resplandor extraordinario , especialmente cuando se presenta delante de un cielo cuyo azül es constantemente mucho mas oscuro que el azul celeste que vemos sobre nosotros en nuestros llanuras de la zona templada. En la ciudad de Méjico, se halla el observador respirando un aire cuya presión barométrica no es mas que de 585 milímetros. Es fácil concebir que la extinción de la luz debe

* Véase mas arriba, pág. 173, y mi Becueil cCobservations astronomiyues , vol. f.

ser muy débil en una atmósfera tan poco condensada, y que los vértices del Chimborazo ó del Popocatepetl, vistos desde los llanos de Riobamba ó de Méjico, deben presentar unos contornos mas distintos y mas demarcados que si se les viese, á igual distancia, desde las costas del Océano.

El Iztaccihuatl y el Popocatepetl, de los cuales el primero tiene la forma cónica propia del Cotopaji y del pico de Orizaba, se llaman en el pais indistintamente los volcanes de la Puebla ó de Méjico; porque se les distingue casi igualmente bien desde estas dos ciudades. No dudo que el Iztaccihuatl, que el car-, denal Lorenzana llama Zihualtepec, sea un volcan apagado; sin embargo ninguna tradicion de los Indios remonta á la época en que esta montaña, que se asemeja en sus contornos al volcan de Pichincha, vomitase fuego. Lo mismo sucede con el Nevado de Toluca. Los Españoles, desde los primeros tiempos de la conquista-, acostumbran llamar volcan toda punta aislada que entra en la region de las nieves perpetuas. Muchas veces se confunden las palabras de nevado y de volcan; yo mismo he oido en Quito las expresiones de colcandenievey volcande fuego. El Cotopajo, por ejemplo, es reputado volcan de fuego, porque se conocen sus erupciones periódicas, mientras que el Corazo y el Chimborazo se llaman volcanes de nieve, porque los naturales suponen que no encierra fuego en su seno. En el reino de Goatemala*, y en las islas

* En Goatemala hay dos volcanes uno de fuego y otro de agua Filipinas, se llaman volcanes de agua los que inundan el territorio de sus alrededores. Por los ejemplos que acabo de citar se ve que la palabra volcan, en los mapas españoles, se toma muchas veces en un sentido totalmente diferente del que le atribuyen las otras naciones de Europa.

Don Luis Martin ha dibujado los volcanes de la Puebla tales como aparecen en tiempo sereno, y vistos desde el terraplen del Seminario Real de Minería. Un célebre artista, que me honra con su amistad particular, M. Gmelin, retocó mientras estuve en Roma, el dibujo de Martin y un tanteo ó borron que yo hice del pico de Orizaba. Sin alterar los contornos, la distribucion de las sombras ha hecho mas formidables aquellas masas de rocas.

Los volcanes de la Puebla han sido delineados en el mes de enero, en una estacion en que el límite inferior de las nieves perpetuas bajaba casi hasta la altura de la punta del pico de Tenerife, ó hasta 38oo metros de altura absoluta. Yo he visto caer, mientras estuve en Méjico, una cantidad de nieve tan grande

(Lorenzana en una nota á las cartas de Cortés). Este volcan de agua se encuentra situado entre el volcan de Pacaya y el de Goatemala, llamado volcan de fuego. Conserva la nieve durante muchos meses del año, y el 11 de setiembre de 154 r, vomitó un torrente de agua y de piedras que arruinó la ciudad vieja ó Almolonga, antigua capital del reinó de Goatemala que es preciso no confundir con la antigua Goatemala. véase Remesal, Histoire de la province de San y i' cente, lih. iv, cap. 5, y J'narros, Compendio de la historia de Goatemala , tom. i, pág. ya , 85.

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