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trata. En el kirschenavasser, por ejemplo, este sabor prúsico ó de almendra amarga, que constituye casi todo su mérito depende de un principio aromático muy fugaz contenido en la almendra del hueso de cereza, y cuya analogia se halla en las almendras de muchas frutas de hueso, de manera que es muy fácil imitar el kirschenavasser destilando aguardiente sobre estas almendras amargas. Si este licor se conservase en toneles, el aroma tan estimado de los inteligentes se disiparia muy pronto. Por consiguiente ha habido razon en adoptar el método de ponerle inmediatamente en botellas, aunque de aqui se siga el otro inconveniente de que se conserva mas tiempo el gusto de fuego: éste se pierde poco á poco y acaba por confundirse con el otro, de tal modo que el hírschenarasser para ser bueno, exije mas vetustez que el aguardiente. No sucede lo mismo con éste; ningun riesgo hay en conservarle en grandes masas porque su aroma es mas tenaz y adquiere el pasto con mas prontitud: es verdad que pierde algo de su grado en razon de la porosidad del tonel , y ataca y disuelve una cierta cantidad de la materia estractiva y colorante de la madera. Todo esto contribuye á disfrazar mas su accion demasiado enérgica sobre nuestros órganos, y á hacerle por consiguiente mas licoroso y mas potable. Con todo no debe creerse que se obtendria un resultado análogo con un aguardiente mas débil, porque los consumidores de estas especies de licores espirituosos buscan en ellos principalmente este stímulus, que entónces les faltaria, tan necesario para reanimar el tono de sus debilitados órganos. Es pues necesario que conservando su vigor, se encuentre dulcificado por los cuerpos que le estan uni

dos: asi en última análisis se procuran en los aguarTOMO I, 47

dientes dos calidades esenciales, vetustez para que sean mas gratos al paladar; y el grado de concentracion conveniente, para que obre con bastante energia sobre nuestros órganos. Partiendo de todos estos datos es como se lia querido obtener casi instantaneamente lo que no fué basta entonces sino el resultado de un cierto lapso de tiempo. Se ha pretendido que macerando virutas de roble en el aguardiente recientemente destilado , adquiría éste en muy pocos dias todos los carácteres del viejo: en verdad que por lo menos tiene su color, pero esta union mas íntima de los principios no puede ser en mi opinion mas que el resultado de una reaccion dilatada. En lugar de las virutas de roble se usa con preferencia algunas veces un poco de caramelo, por cuyo medio se hace efectivamente mas agradable el gusto, pero en esto no se engañan los inteligentes.

Para juzgar del grado de concentracion del aguardiente se empleaban en otro tiempo diferentes pruebas que todas conducian á resultados mas ó ménos erróneos; citaremos algunas: un reglamento de 1729 prescribia por ejemplo en Francia poner en una cuchara un poco de pólvora, cubrirla con aguardiente y encenderla; se juzgaba de buena calidad si la pólvora se inflamaba por si misma ; pero se puede arbitrariamente hacer que corresponda ó falte este esperimento cualquiera que sea la calidad del aguardiente, bastando para ello poner mas ó ménos cantidad: siempre que el aguardiente esté en demasiada proporcion respecto de la pólvora, esta no se inflamará porque quedará embebida en una cantidad demasiado grande de agua , residuo de la combustion del alcohol; si al contrario se pone poco aguardiente , la inflamacion se comunica prontamente á la pólvora. Mas tarde prescribió otro gobierno como medio de prueba, echar una gota de aceite en el aguardiente , juzgando de su grado de espirituosidad por la cantidad que se hundia en el aguardiente la gota de aceite. En fin, por mucho tiempo ha servido lo que aun se llama la prueba de Holanda, y consistia en agitar fuertemente el aguardiente en una botella que no esté enteramente llena. Se tenia por de buena ley cuando producia un círculo no interrumpido de burbugitas que se ordenaban en la pared interna del vaso sobre la superficie del líquido. Bien se observa que todos estos procedimientos no pueden menos de ser muy inciertos , y que han debido ceder al medio mas exacto del areómetro, que da la medida de la densidad del líquido. A la verdad esta densidad varía con la temperatura; pero es conocida su relacion. En el artículo Areómetro se hallarán todas las noticias que puedan desearse en este punto: el máximum del aguardiente es 22°

Haciendo abstraccion de una muy corta cantidad de ácido acético, y de esta parte aromática y casi imposible de coger, los aguardientes no son en el momento de su estraccion sino un misto de agua y de alcohol. Destilándolos de nuevo producen un espíritu mas concentrado, que en el comercio tiene el nombre de tres seis, y señala 33? del areómetro de Cartier, el único en uso actualmente para este objeto. Antiguamente no habia otro medio de procurarse el alcohol sino destilando asi los aguardientes, mas ahora con auxilio de la perfeccion de nuestros alambiques se obtiene el tres seis desde la primera operacion. Ocurre con frecuencia que la codicia de los comerciantes les determina á fabricar por si mismos sus aguardientes, cortando con

agua el tres seis para economizar por este medio en su transporte y otros gastos; pero estos aguardientes no adquieren nunca el sabor agradable de los que se obtienen por la inmediata destilacion del vino: un paladar por poco ejercitado que esté, puede distinguirle al instante. A esta composicion se le da el color del aguardiente comun con caramelo, como ya lo hemos insinuado. Cada uno le aromatiza á su modo para imitar la fragancia del buen aguardiente, y hace de su medio un secreto; unos ponen en él un poco de infusion de té, otros un poco de éter acético ó de éter nítrico, y efectivamente segun las observaciones de M. Vauquelin se halla algo de éter acético en los mejores aguardientes de vino. En fin hay quien cree conseguirle mejor echando un poco de cloro en los espíritus defectuosos, con lo que forma éter hidró—clórico; pero estas adiciones enturbian un poco el licor, y para volverle su claridad se le añade una proporcion muy corta de acetato de plomo, dejándole reposar despues de bien removido, pudiendo entregarse este aguardiente de la tarde á la mañana. No hay duda que este método es vicioso bajo todos sentidos y merece llamar la atencion de la autoridad pública; pues aunque ciertamente esta sal venenosa se emplea en una cantidad sumamente pequeña, y se toma de una vez tan poco de este licor, que podria ser que esto no fuese decisivamente perjudicial, convendria sin embargo asegurarse de ello. El alcohol mas rectificado del comercio, que tiene 36o del areómetro de Cartier, no es aun para el químico alcohol puro. Las simples destilaciones por reiteradas que se las suponga, no podrian separarle de la cantidad de agua que le queda unida: la diferencia de volatilidad de estos dos líquidos no basta para aislar uno de otro; es menester entónces recurrir á una fuerza mas poderosa. Ordinariamente se emplean sales delicuescentes para este objeto, y particularmente subcarbonato de potasa, acetato de potasa, ó muriato de cal bien desecados y aun fundidos. El procedimiento propuesto por Richter, es el que le hace mas concentrado: consiste en tomar muriato de cal pulverizado y desecado fuertemente hasta el color rojo, en introducirle aun caliente en una retorta ó en un alambique, y echar encima por intervalos una cantidad á poca diferencia igual en peso de alcohol ya rectificado. Durante la disolucion, se produce bastante calor, y cuando la reaccion está inmediata á su término se acaba por disponer su aparato destilatorio, y se somete á la ebullicion, dividiendo despues los productos. Asi es como Richter consiguió obtener un alcohol de densidad igual á 0,792 á una temperatura de 20o centígrados. A este producto se ha dado el nombre de alcohol absoluto. Quizas es de temer que el alcohol se altere algo por esta rectificacion forzada, porque la gran cantidad de cloruro de cálcio que se emplea en esta operacion retarda singularmente el punto de ebullicion del alcohol, y le hace esperimentar una temperatura bastante fuerte para que pueda creerse un principio de descomposicion. Segun Klaproth, el alcohol absoluto de Richter mo difiere solamente del alcohol ordinario por la proporcion de agua, sino tambien por las proporciones de sus partes constituyentes. El mismo autor pretende ademas que este alcohol deposita una especie de hollin hácia el fin de la combustion, lo que no sucede con el otro: no obstante, la mayor parte de los químicos consideran el alcohol absoluto de Richter, como

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