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lar al carbon. La esperiencia ha confirmado por otra parte este hecho de una manera muy positiva. Se ha embarcado agua encerrada en grandes cajas de palastro, y se observó que no esperimentaba ninguna alteracion; pero parece que en Inglaterra, donde se hicieron es— tos ensayos, tuvieron que renunciar á este medio á causa de la gran oxidabilidad de estos vasos. Acaso pudiera hallarse un barniz conservador que nada de perjudicial comunicase al agua. Es sabido que las aguas pluviales, que en ciertos paises se ven obligados á conservar en cisternas para destinarlas á los usos domésticos, se alteran bastante pronto en ellas, y son causa frecuente de enfermedades contagiosas. Es pues de la mayor importancia para estas comarcas, el recurrir á medios capaces de hacer salubres estas aguas, ó impedir su deterioro. M. Thenard atribuye principalmente esta alteracion á la desoxigenacion del aire contenido en el agua; efecto producido, segun él, por la presencia de materias orgámicas que se descomponen. Este célebre químico, aconseja el conservar ante todo, las cisternas en la mayor limpieza, filtrar las aguas pluviales por la arena ántes de que lleguen á ellas, y por fin entretener siempre corrientes de aire en la superficie del agua. Si todos estos medios mo bastan, se echa mano en último resorte de los que ya hemos indicado. El agua que corre en terrenos calcáreos, contiene siempre una cantidad notable de sales con base de cal, lo que constituye la calidad designada con las denominaciones de agua cruda, dura, ó selenitosa. Esta especie, que es muy comun, se reconoce con facilidad en el abundante precipitado que suministra por la adicion de algunas gotas de oxalato de amoniaco. La pre

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sencia de estas sales calcáreas, impide la disolucion en ellas del jabon, ó á lo ménos las primeras porciones que se deslien, son inmediatamente descompuestas. La cal se une con los ácidos oléico y margárico para formar un jabon calcáreo insoluble, que se precipita en anchos copos blancos, mientras que la sosa y la potasa contenidas en el jabon, se combinan con el ácido primitivamente unido á la cal, y se produce una sal soluble que queda en el agua. Agotada la sal calcárea, el jabon se disuelve como en agua de buena calidad, si se ha tenido la precaucion de dejar depositar el jabon con base de cal y de decantar el agua ántes de añadir nuevo jabon, porque de otro modo, esta combinacion insoluble se precipitaria en la superficie y

perjudicaria á su union con el agua. Fácil es dar la razon de la dificultad que se esperimenta en cocer los alimentos en aguas crudas, pues es.to depende evidentemente de la poca solubilidad de estas sales, que á medida que el agua se evapora por el progreso de su ebullicion , vienen á depositarse en la superficie de las sustancias sometidas á la coccion, la incrustan, la hacen rígida y de tal modo inaccesible, que no tiene penetracion ni dilatacion alguna. En las aguas crudas, se encuentran dos especies de sales calcáreas, unas veces espejuelo ó sulfato de cal, y otras carbonato de cal, y este último está mantenido en disolucion por el ácido carbónico. Estas especies se reconocen en los carácteres siguientes: enrojecen debilmente el papel de tornasol, y el color se restablece por la esposicion al aire; sometidas á la accion del calórico, se enturbian aun ántes de hervir y se precipitan por el amoniaco caústico. Las aguas selenitosas no gozan de estas mismas propiedades, á ménos que no contengan al mismo tiempo las dos sales de que hemos hecho mencion; pero estan caracterizadas por el precipitado que dan con el nitrato y el muriato de barita, el cual no se disuelve por el ácido nítrico puro. La Química nos da medios sencillos de hacer estas aguas, sino potables, á lo mémos tales que puedan apropiarse á los demas usos económicos. Basta añadir á las aguas selenitosas, una cantidad muy pequeña de carbonato de sosa, de donde resulta carbonato de cal, que por el reposo se precipita en razon de su insolubilidad, y sulfato de sosa que queda en el agua y no puede producir ningun efecto nocivo. Asi mismo, añadiendo algunas gotas de amoniaco en las aguas gredosas, el ácido carbónico libre se satura y el carbonato se deposita. La ebullicion puede producir un efecto igual; pero este medio es mas dispendioso, y no puede aplicarse sino á pequeñas cantidades. Muchas veces, como ya hemos dicho, estas dos especias de sales se hallan reunidas en una misma agua, y entónces es menester recurrir á la vez al carbonato de sosa y al amoniaco. La mayor parte de las aguas que corren por las cercanias de Paris, y proveen á las necesidades de esta inmensa capital, estan en este caso, como lo manifiesta la siguiente tabla que contiene el resultado de las análisis hechas por M. Colin, y puede servir de norma á los que se dediquen á repetirlas en cuales quiera otros parages.

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( a ) Como las aguas se han conservado en botellas hasta quedar enteramente claras, seria posible que esta circunstancia hubiese influido sobre las cantidades de aire y de ácido carbónico, y lo que lo hace creer asi, es que las cantidades de aire, que probablemente deberian ser las mismas para todas las aguas, presentan diferencias muy notables.

(b) Formado por las aguas del Ourcq., de la Beuvronne, del Therouenne, del Collinance, y del Gergogne.

Siempre que las aguas contengan en disolucion un número bastante grande de sustancias estrañas y en notable cantidad, tal en fin, que no puedan emplearse para los usos ordinarios, se designan bajo la denominacion general de aguas minerales ó medicinales, porque acontece habitualmente en estos casos, que las sustancias que predominan les comunican ciertas propiedades de que la Medicina puede sacar ventaja, Para terminar el exámen de las propiedades físicas del agua, nos falta considerarla en sus otras dos modificaciones, es decir en el estado de hielo y en el de vapores. Ya hemos dicho que estos dos modos de ser, dependian de la proporcion del calórico combinado que contenia, Asi pues, se sabe que para solidificar el agua, basta disminuir convenientemente la temperatura, y que por el contrario es menester someterla á la accion de un calor bastante vivo, para reducirla á vapores. El agua sólida ó el hielo, goza de una propiedad digna de atencion, y que importa mucho conocer, porque ocasiona con frecuencia grandes perjuicios, contra los cuales es menester preservarse; hablamos de su menor densidad. La mayor parte de los cuerpos, como hemos tenido ya muchas ocasiones de hacerlo observar, están tanto mas dilatados, cuanto mas calórico contienen, y reciprocamente. Hay algunas escepciones á esta regla general, y el agua es una de ellas. Sin embargo, se contrae primero como las demas á medida de su enfriamiento, mas cuando llega á 4o sobre cero, esperimenta un movimiento retrógado que se continua progresivamente hasta el momento de su congelacion, Con dificultad se puede dar razon de tan singular fenó

meno. En un principio se creyó hallar una esplicacion ,

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