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otra parte tan célebre por la salubridad de su clima.

De unos cincuenta años acá no se ha manifestado el vómito casi en ningun punto de las costas del grande océano, á excepcion de la ciudad de Panamá. Tanto en este puerto como en el del Callao *, el principio de las grandes epidemias data las mas de las veces de la llegada de algunos barcos procedentes de Chile; no porque este pais, que es uno de los mas sanos de la tierra, pueda trasmitir un mal que no tiene, sino porque cuando sus habitantes pasan á la zona tórrida, experimentan, con la mismj«violencia que los del norte, los funestos efectos de un aire excesivamente caliente y corrompido con la mezcla de emanaciones pútridas. La ciudad de Panamá se halla situada en una lengua de tierra árida y sin vegetacion; pero cuando baja la marea, deja al descubierto muy adentro de la bahía, una grande extension de terreno lleno de fucos, algas y moluscos. Este conjunto de plantas marinas y animales gelatinosos, quedan en la playa expuestos á los ardores del sol. El aire se infecta con la descomposicion de tantas sustancias Orgánicas; y los miasmas que casi no se hacen perceptibles á los órganos de los indígenas , influyen poderosamente sobre los individuos que han nacido en las regiones frias de Europa ó de ambas Américas.

Las causas de la insalubridad del aire son muy diferentes en cada uno de los dos costados del istmo. En

* Leblond, Observations sur la fievrc jaune, jiág. ao/j

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Panamá , en donde el vómito es endémico, y las mareas muy fuertes, se considera la playa como el foco de la infeccion. En Portobelo, en donde reinan las calenturas biliosas remitentes, y apenas son perceptibles las mareas, nacen las emanaciones pútridas de la fuerza de la misma vegetacion. Todavía hace pocos años que los bosques de que está cubierto lo interior del istmo, llegaban hasta las puertas de la ciudad, y los monos entraban á bandadas en los jardines de Por, tob.elo á comerse la fruta. Desde que el excelente gobernaíklc^lon Vicente Emparan hizo cortar los bosques que rodean la ciudad, se ha mejorado considerablemente la salubridad del aire.

La posicion de Veracruz tiene mas analogía con las de Panamá y Cartagena de Indias, que las de Portobelo y Omoa. Los bosques que cubren la falda oriental de la Cordillera, apenas llegan hasta la hacienda del Encero: allí comienza un bosque menos espeso de mimosa cornígera, de varronia, y capparis breynia, el cual va desapareciendo poco á poco, á cinco ó seis leguas de las. costas del mar. Las inmediaciones de Veracruz son de una aridez horrorosa: si se llega por el camino de Jalapa, cerca de la Antigua, se encuentran algunos cocos que adornan los jardines de aquel pueblo, y son los últimos árboles grandes que se descubren en el desierto. El excesivo calor que reina en Veracruz se aumenta en gran manera con los meganos, especie de cerros de arena que se forman por los impetuosos vientos del norte, y rodean la ciudad por el lado del S. y del SO. Estos meganos, que son de forma cónica, y suelen tener hasta quince metros de altura, calentándose fuertemente durante el dia en proporcion de su masa, conservan de noche la misma temperatura. Asi sucede que se va acumulando progresivamente el calor, y si en el mes de julio se mete el termómetro centígrado en la arena, sube hasta 48o ó 5oo, al paso que el mismo instrumento al aire libre y á la sombra, se mantiene á 3o. Los meganos pueden considerarse • como otros tantos focos que calientan el^ímbiente, no solo por los rayos de calórico que despiden de todos lados, sino tambien porque su agrupamiento ó reunion impide la libre circulacion del aire. La misma causa que los forma los destruye fácilmente, y todos los años cambian de posicion , como se observa principalmente en la parte del desierto llamada Meganos de Catalina, Meganos del Coy le, y Ventorillos.

Pero por desgracia para los habitantes de Veracruz que no estan acostumbrados al clima, los llanos arenosos que rodean la ciudad, lejos de ser enteramente áridos, estan interrumpidos por terrenos pantanosos en donde se reunen las aguas de lluvia que filtran por los meganos. Los señores Comoto, Jimenez, Mociño, y otros médicos instruidos que han examinado antes que yo las causas de la insalubridad de Veracruz, consideran aquellos depósitos de aguas detenidas y fangosas, como otros tantos focos de infeccion. Solo citaré aqui los charcos llamados Cienega boticaria detras del almacen de la pólvora , la Laguna de la hormiga, el Espartal, la Cienega de ^írjona y el cenagal de la Tembladera , sito entre el camino del Rebenton y los callejones de liguas-Largas. Al pie de los meganos no se encuentran mas que pequeños arbustos de croton y desmanthus, la euphorbia tithymaloides , la capraria biflora, jatropha con hojas de algodonal, y algunas ipomeas, cuyo tallo y flores apenas salen de la arena seca que las cubre: pero ¿w lds parages en donde la arena está bañada por el agualde los pantanos que rebosa en la estacion de las lluvias, la vegetacion es mas vigorosa; y asi el rhizophora mangle, el cocoloba , los pothos, arun y otras plantas, que se dan bien en ter1enos húmedos y cargados de partes salinas, forman algunas espesuras ó florestas de trecho en trecho. Estos sitios bajos y pantanosos son tanto mas terribles cuanto no estan continuamente cubiertos de agua. La capa que se forma con las hojas muertas , mezcladas con frutas, raices, larvas de insectos acuátiles y otros despojos de materias animales, entra en fermentacion al paso que se va calentando con los rayos ardientes del sol. En otro lugar manifestaré los experimentos que hice mientras estuve en Cumaná, acerca de la accion que las raices del mengle ejercen en el ambiente, mientras permanecen expuestas á la luz un poco humedecidas: cuyos experimentos aclararán algun tanto el fenómeno notable, y observado ya de antiguo en ambas Indias, á saber, que de todos los parages en donde vegetan con fuerza el manzanillo y el mangle, los mas malsanos son los en que las raices de estos árboles no estan constantemente cubiertas de agua. En general la putrefaccion de las materias vegetales es tanto mas temible bajo los trópicos, cuanto que el número de las plantas astringentes es allí muy considerable, y que estas plantas contienen en su corteza y raices mucha materia animal, convinada con el curtiente * esto es, la sustancia que sirve para los curtidos.

Si en el terreno que circuye Veracruz existes (faiP sas incontestables de la insalubridad desaire , no se puede negar que tambien se hallan otras en el centro de la misma ciudad. La poblacion de Veracruz es demasiado crecida en proporcion de la pequeña extension de terreno que ocupa la ciudad : diez y seis mil habitantes estan encerrados en un espacio de 5oo,poo metros cuadrados; pues el casco de Veracruz forma un semicírculo, cuyo radio no llega ú 600 metros. Como la mayor parte de las casas no tienen mas que un piso alto, resulta que entre la gente comun vive crecido número de personas en una misma habitacion. Las calles son anchas, derechas, y las mas largas con direccion de NO. á SE., las mas cortas ó trasversales van del S. al NE.; pero como la ciudad está circuida con una muralla alta, la circulacion del aire es casi nula. La brisa , que en verano sopla débilmente del SE. y del ESE., no se siente

* Vauquelin, sobre el tannato (adobo para curtir) de gelatina y de albumina. (A1males du Muséum, tom. xv, pág. 77.)

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