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Lewis y Teodoro Saussure son los únicos químicos que se han ocupado en determinar la densidad de un número bastante grande de aceites volátiles, y los resultados de sus tareas se manifiestan en la tabla siguiente:

Lewii. Teod-Saussuie.

Aceite de salsafras 1,094 •>

de cinamomo, canela.. 1,035 »

de clavillo. ........ 1,034 »

—— de hinojo. 0,997 »

de eneldo. 0,994

de poleo 0,978 »

—— de comino 0,975 »

de menta 0,975

de moscada 0,948 »

de atanasia 0,946 »

de simiente de alcaravea. 0,940 >

de oregano 0,940 »

de espliego 0,936 »

de romero 0,934. . 0,886 á 15?

—— de bayas de nevrina. . 0,911 »

de naranja 0,888 »

de trementina 0,792. . 0,886 á 22?

de limon 0,000. . 0,847 á id.

de anis 0,000. . 0,985 á 25?

de alhucema 0,000. . 0,898 á 20?

Propiedades químicas. Espuestos los aceites al contacto del aire y del oxígeno, se espesan y pierden su olor; algunos, como los de menta pimentosa y de sabina, blanquean segun observa M. Vogel; otros como el de camamila, pasan del azúl al amarillo; los hay que depositan materias cristalinas que M. Margueron ha considerado como ácido benzoico, y otros alcanfor,

Tomo í. 12

como asegura Proust. Todos parece se vuelven mas ácidos ó mas capaces de enrojecer el azúl del tornasol, que lo eran antes de haberse espuesto al aire. Saussure, cuya sagacidad es tan notoria , se ocupó en determinar lo que sucede en el transcurso del tiempo, cuando los aceites volátiles se han espuesto al contacto del oxígeno , y vio que el aceite concreto de anis habia absorvido ciento y cincuenta y seis veces su volumen de gas oxigeno en dos años, y el aceite de alhucema cincuenta y dos veces el suyo del misino gas, en cuatro meses de invierno, y que formaron , el primero cincuenta y seis volumenes de gas ácido carbónico , y el segundo solamente dos, sin señales de agua; pierden por consiguiente parte de su carbono y nada sensiblemente de su hidrógeno. Qué se hace del oxígeno en esceso en la formacion del ácido carbónico, sino sirve para formar el agua que queda con el aceite? El mismo químico se aseguró de que los aceites volátiles pueden absorver otros gases y especialmente el amoníaco; el aceite de alhucema, absorvió basta cuarenta y siete veces su volumen de este gas.

Los aceites volátiles agitados, y sobre todo destilados Con el agua, se disuelven bastante en ella para que esta retenga su sabor y olor. Estas débiles disoluciones tienen el nombre de aguas aromáticas.

Por los mismos medios se disuelven completamente en el alcohol. Estas disoluciones se conocen con las diversas denominaciones de espíritus, tinturas , aguas espirituosas, elixeres, y mas recientemente con la de alcoholatos. Son simples ó compuestos , segun están cargadas de uno ó mas aceites.

El éter sulfúrico forma con los aceites volátiles tinturas etéreas.

Los aceites volátiles se unen tambien á un gran número de cuerpos, tales como el azufre, el fósforo, el alcanfor, el cautchuc, las resinas, los bálsamos, la manteca, el celebro de ballena, los aceites fijos, etc, con los cuales constituyen medicamentos, ó preparaciones para las artes, como por ejemplo, barnices. Es notoria la facilidad con que se combinan los aceites fijos y los alcalis para formar jabones; sucediendo lo contrario en los aceites volátiles. El jabon llamado de Starkey, que se prepara con el aceite de trementina y la potasa, y que tanto ocupó á los químicos antiguos, no es mas que una combinacion imperfecta y poco durable. Los ácidos tienen sobre estos aceites una accion mucho mas marcada, y que no siempre es la misma. Achard ha formado un jabon ácido, echando poco á poco 4 onzas de aceite de trementina en 3 onzas de ácido sulfúrico concentrado, teniendo cuidado de agitarlo sin cesar y no de añadir nuevo aceite hasta que se haya enfriado la mezcla. Obtiene una masa oscura que se deslie y hierve en agua, para quitar el esceso del ácido. Este jabon es enteramente soluble en el agua y en el alcohol, y descompuesto por los alcalis que se apoderan del ácido. Lo mas digno de atencion es que el aceite separado del jabon se combina prontamente en caliente con la potasa, propiedad de que ántes no gozaba. El ácido nítrico concentrado obra vivamente sobre el aceite de trementina, que reduce á materia resinosa. Una mezcla del mismo ácido rutilante y de ácido sulfúrico concentrado, en la proporcion de 3 partes del primero y una del segundo, echada en la mitad de su peso, de aceite de trementina, le inflama inmediata y completamente. El ácido hidroclórico se combina con

los aceites de trementina y de limon, los solidifica en parte y les da la facultad de cristalizarse. ( V. en cuanto á los detalles de esta preparacion el artículo AlcanFor Artificial). Despues de la redaccion de este articulo, Houton-Labillardiére ha hecho esperimentos, de los cuales resulta que este ácido se une al aceite en dos proporciones. La combinacion con el maximum de ácido es líquida, y sólida con el minimum; esta es el alcanfor artificial, cuya composicion puede representarse por tres volumenes de aceite de trementina y dos volumenes de ácido hidroclórico.

El precio subido de los aceites volátiles, es un motivo poderoso para que la avaricia los falsifique: á este fin se empican sustancias que se unen á ellos facilmente y son de menor valor, como por ejemplo los aceites fijos, el alcohol y los aceites volátiles de bajo precio, como el de trementina. Pero se reconocen sin dificultad los primeros, embebiendo en la mezcla un papel y calentándole: el aceite volátil desaparece y el papel queda impregnado del aceite fijo. Tambien pueden emplearse el alcohol, que disuelve los aceites volátiles en totalidad y no disuelve sensiblemente el aceite fijo. Si se ha empleado el alcohol como medio de falsificacion en una cantidad notable , el agua forma en la mezcla una sombra ú oscuridad que subsiste y descubre el fraude. En cuanto al aceite de trementina, su olor fuerte y particular, tanto mas sensible cuanto mas se frota la mezcla entre las manos, ó que se espone al aire un tejido impregnado de él, basta para manifestar su presencia.

Estraccion. La diseminacion de los aceites volátiles en el vegetal ó en sus partes, no permitiendo que se obtengan por espresion, sirve su volatilidad para estraerlos, y á este fin se emplea la destilacion. El aceite de limon podria ser la única escepcion de esta regla: darémos los motivos cuando tratemos de este aceite. Se colocan en el diafragma de la cucúrbita de un alambique, las plantas ó partes de las plantas cuyo aceite se quiere estraer; se añade la cantidad de agua necesaria para que queden bañadas, se adapta al capitel un serpentin , á éste un recipiente, y se procede á la destilacion; el agua reducida á vapores arrastra consigo el aceite y aumenta su volatilidad, que sin ella, no hubiera tenido lugar sino á 150 ó 160 grados. Los aceites menos volátiles exijen que se añadan al agua las sustancias salinas que retardan la ebullicion , y permiten á la mezcla tomar una temperatura superior á la de 100 grados centigrados. El agua, limpia en el momento de su condensacion , se vuelve pronto lactescente por la separacion de las moléculas oleosas que tienden á reunirse á su superficie en razon de su ligereza. El recipiente llamado florentino tiene una construccion particular, apropiada al objeto que se desea, que es el de recojer los aceites mas ligeros que el agua, pero no podria servir para los aceites volátiles mas graves que este líquido: su forma es la de una pera dilatada, la parte ancha es la base de donde sale lateralmente un tubo esterior, que se levanta y encorba en S algo mas abajo del orificio superior del vaso. Es claro que segun esta disposicion , el vaso no puede llenarse mas que basta el nivel formado por el tubo; que el agua en esceso sale sin cesar, pero nunca el aceite que sobrenada en el agua contenida en el recipiente. El agua aromatica de que se ha separado el aceite , se emplea ventajosamente para otras destilaciones, porque estando saturada de aceite, no puede ocasionar pér

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