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y el acetato de plomo están en este caso, pero mas de ordinario se hace uso del segundo. Se disuelven separadamente y al frio cada una de estas dos sales; en seguida se echa poco á poco la disolucion del alumbre en la del acetato de plomo: se bate muy fuertemente y se le deja reposar luego. El sulfato de plomo se precipita rapidamente en forma de un polvo blanco mate, y el acetato de alumina queda en disolucion; se decanta ó filtra segun la necesidad.

Los datos con que pueden hallarse las proporciones necesarias á la descomposicion recíproca son los siguientes: •

100 de acetato de plomo contienen 58 de óxido.

100 de sulfato de plomo contienen de ÓXid°'

126,82 de óxido.

de donde se infiere que los 58 de acetato de plomo exijirán 20,71 de ácido sulfúrico para su saturacion; pero el alumbre ordinario con base de potasa, contiene segun Berzelius, 34,23 de ácido en cada 100: luego las proporciones rigurosamente necesarias para completar la descomposicion reciproca, son de

100 acetato de plomo.

60,5 alumbre. Ordinariamente se aumenta algo de alumbre, á fin de asegurarse que no queda ningun acetato de plomo en el licor, lo que en ciertos casos seria muy perjudicial. ^

Es de advertir que si se quisiera obtener como reactivo el acetato de alumina, esto es, perfectamente puro, seria necesario al fin de la precipitacion tantear con el auxilio de la sucesiva adicion de cada una de las disoluciones, el punto en que ni una ni otra produzcan alteracion en la mezcla de ambas. No cristalizándose el acetato de alumina no podria conseguirse un grado cierto de concentracion, sin separar una porcion del ácido necesario á la saturacion de la base. Su disolucion tiene la singular propiedad de enturbiarse por el calor, y aclararse por el enfriamiento: fenómeno , que se atribuye á la dilatacion que produce la elevacion de temperatura , la cual aunque muy débil, basta en este caso para determinar momentaneamente la separacion de los elementos del acetato, que no están unidos entre sí mas que por una ligera afinidad; las moléculas se estrechan por el enfriamiento y se combinan de nuevo.

Acetato de amoniaco. Empleado en medicina como un buen disolvente y un escclente diurético.

Menderer fué el primero que hizo uso de él, de donde le vino el nombre de espíritu de Mendcrerus, con el que es conocido mas particularmente en los laboratorios. Menderer le preparaba saturando por medio del vinagre destilado, el carbonato de amoniaco resultante de la destilacion del asta de ciervo todavia impregnada del aceite animal. Al presente , nuestros recetarios prescriben hacerla, saturando el ácido acético á 3? del areómetro, por el carbonato de amoniaco ordinario; asi se obtiene en un mayor estado de concentracion, y bajo este aspecto debe ser mas activo. Tal vez han hecho mal en remplazar la sal volátil del asta de ciervo, que por razon del aceite empircumático que contiene, es capaz de comunicar diferentes propiedades al medicamento. El acetato de amoniaco es susceptible de cristalizar en prismas bastante voluminosos; pero no puede obtenerse asi sino introduciendo gas amoniacal en vinagre radical muy concentrado.

Acetato de cal. Aunque este acetato no es de uso

alguno, sin embargo conviene hacer mencion de él, porque se fabrica en muy grande cantidad, tanto para estraer el ácido acético, como para preparar, por doble descomposicion, muchos acetatos solubles que se emplean en las artes.

Esta combinacion no ofrece ninguna dificultad, y para efectuarla se toma simplemente ácido piroleñoso bruto , que se satura con la cal ó con la greda, segun la localidad. En el primer caso es mas fácil la saturacion. Se echa cal ordinaria en masa en una caldera que contenga ácido puro; se calienta ligeramente para determinar una saturacion mas pronta, y es necesario evitar el esceso de cal, porque resiste al aceite empireumático y hace mas difícil su separacion. Si se emplea greda en lugar de cal, cuesta mas trabajo la saturacion , y exige mas calor; pero no hay que temer la supersaturacion: toda la parte silícea de la greda y los restos de las sustancias vegetales que hay en ella, permanecen sin disolverse, y forman un magma que es preciso separar del licor, sea por decantacion, ó por el filtro. Este inconveniente no sucede con la cal, pero por otra parte su uso en general es mas dispendioso • de suerte , que fuera de algunas circunstancias particulares y de pura localidad', no hay un verdadero motivos para preferir uno de los medios al otro. En todos casos, la porcion de aceite empireumático que está en estado de alquitran se separa durante la saturacion, y la que no ha llegado á este grado queda en disolucion; es mas fluida, ménos colorada, volátil, etc., y goza de algunas cualidades particulares que se mencionarán eo «1 ácido piroleñoso: para purificar de él al acetato de cal es necesario evaporarle en seco y darle una ligera torrefaccion. El aceite se descompone y deja algo de carbon, entonces se disuelve de nuevo, se decanta ó se filtra. Esta operacion exige mucho cuidado y práctica, pero no siempre es indispensable recurrir á ella.

Acetato de cobre. Los holandeses han estado por mucho tiempo en la esclusiva posesion del arte de fabricar esta sal; iban á proveerse á Montpellier de cardenillo que convertian en acetato, y vendian este producto con el nombre de verde destilado; y solo en una época en que el estado de la química pudo permitir que se apreciasen las diferencias que existian entre estas dos preparaciones, se consiguió descubrir el secreto de los holandeses, que escogieron de intento aquella espresion, para mantener desconocido el modo de la preparacion que empleaban. En Francia las primeras fábricas de este genero se establecieron en Grcnoble, é inmediatamente se crearon otras en Montpellier, y los productos que en ellas se obtuvieron, llegaron á superar á los del estrangero. En el tomo 25 de los Anales de Química se halla una descripcion circunstanciada de esta fabricacion , debida al Conde de Chaptal, profesor entonces de química en Montpellier. M. Le Nordman publicó en 1813 un manual del fabricante de cardenillo y de verde cristalizado. Esta obra nada deja que desear, y no podemos dejar de estraer de ambos tratados lo que en el particular tenemos que decir.

La ciudad de Montpellier beneficia esclusivamente este género de industria, y está tanto mas segura de conservarla, cuanto el acetato de cobre no manifiesta ser objeto de un gran consumo, y que cada dia va en disminucion. Pero si se hiciese de él un uso mas considerable , no hay duda que esta fabricacion, como la de los demas acetatos , pasaria á las manufacturas de

ácido piroleñoso, donde pudieran obtenerle con mas baratura por doble descomposicion. De cualquier modo he aqui como, segun los autores citados, fabrican todavia el acetato de cobre en Montpellier. Deslien en una caldera de cobre una parte de cardenillo ordinario y preparado recientemente, con dos partes de buen vinagre destilado, y esta mezcla se somete á la accion de un calor dulce, agitándola de cuando en cuando con una espátula de madera. Cuando parece que el líquido no adquiere ya mas color, se le deja reposar, despues se decanta en vasos de tierra embarni

zados, se echa nuevo vinagre en el resíduo, y si no

toma tanto color como el primero, se añade un poco de cardenillo. Cuando se han agotado los resíduos de todas sus partes solubles y colorantes, se aparta á un lado, y asi sucesivamente se van haciendo disoluciones, hasta que se tenga una cantidad suficiente para procederse á la concentracion; entónces se colocan en el borde de la caldera evaporatoria los vasos que contienen las disoluciones, y cuando están bien reposadas, se destapa el tubo que estos vasos tienen á un cuarto de su altura desde la base, y se deja correr el licor á la caldera, con la precaucion de no moverlos para que el fondo no se mezcle con él. De alli se saca de la misma manera para llenar la segunda vasija, que recibe el escedente del calor, y se destina una cuba á alimentar los dos vasos evaporatorios. Esta cuba tiene en su parte inferior una llave, por cuyo medio se vacia con la lentitud que se quiere en el vaso de evaporacion; éste está provisto en su borde de un conducto que revierte continuamente la porcion superior, y por consiguiente la mas caliente del líquido que contiene, en la caldera donde se hace definitivamente la concentracion. Esta

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