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gusto. De sus agallas se saca un zumo oleoso que tinie el lienzo de un color de hierro casi indeleble. Los tintoreros le emplean en el teñido en negro. Cuando se hacen incisiones en la corteza de este tronco, echa una goma que derretida en un poco de agua equivale a la mejor liga. De ella se sirven en Cayena para dar lustre á los muebles , preservarlos de la humedad y de los insectos. La madera es blanca , tierna, y se emplea en las obras de entalle y carpintería, y como el árbol es tortuoso , se sacan de sus ramas cimbras propias para formar la parte superior de los armarios y cornisas redondeadas. L.

ACEBO / Agricultura). Arbol siempre verde , de hojas espinosas que crece en todo terreno, especialmente en el montañoso, y comunmente se emplea en setos vivos ( ilex aquifolium ). Teme las heladas fuertes y crece con mucha lentitud. Los frutos son bayas algo dulces al paladar y purgantes, que con su color vivo y anaranjado adornan los zarzales y los vallados. El acebo se multiplica en semilleros; el grano ó semilla debe sembrarse inmediatamente despues de la madurez, en una tierra mullida , siendo menester escardar el plantio en los primeros años. Luego que el arbusto ha llegado a la altura de un metro, se cortan las ramas que se apartan demasiado del tronco. El uso de mas importancia á que se destina el acebo, es á la composicion de la LIGA Ó visco ( V. esta palabra ). Tambien se hacen con la madera del acebo mangos de útiles, de látigos, baquetas de escopetas , bastoncillos, etc; el grano de esta madera es fino y cerrado, y el mas blanco de las maderas duras indígenas. Fr.

ACECINAR ( Tecnológia ). Es poner á ahumar la carne y secarla al humo para conservarla. Todos sa

ben que la carne ahumada de Hamburgo goza en todo el mundo de una reputacion bien merecida , porque en ninguna parte se la ahuma mejor , siendo muy económico el procedimiento que para ello se emplea , y muy raro que no se consiga siguiéndole , el objeto que se desea. Entre los bueyes mas gordos de Jutland y de Hostein se escogen aquellos cuya carne se destina á

ser ahumada. No deben tener demasiada edad; y de es· ta eleccion pende generalmente el perfecto fin de la fumigacion.

Se matan los bueyes y se ahuman sus carnes en los últimos meses del año. La sálazon se verifica en una bodega de la misma casa en que debe ahumarse la carne , para lo cual se usa de la sal inglesa como la mejor y mas pura; y con el objeto de conservar á la carne en lo posible su color natural, despues de haberla salado, se polvorea con cierta cantidad de nitro, permaneciendo despues ocho dias en este estado.

Las chimeneas ú hogares donde debe hacerse el fuego que haya de producir la humarada deben hallarse situadas en las mismas bodegas donde se ha hecho la salazon; pero la cámara donde se reune el humo ha de estar en el último piso , en el cual se reunen los dos tubos de la chimenea por los dos lados opuestos , esto es, uno enfrente de otro. Encima de esta cámara debe haber otra formada de tablones, la cual recibe el humo por medio de una abertura practicada en el techo de la otra.

En la primera cámara el humo no debe ser muy caliente , sino algo tibio , pero en la segunda debe ser casi frio. En la cámara donde se ahuma se practican dos conductos, porque uno solo no basta para proveer el humo necesario cuando está llena de carne, cuyos pedazos deben estar colgados á distancia de 0", 16 (6 pulgadas) uno de otro, que es todo lo mas inme— diatos que pueden estar. El lado esterior de la carne debe mantenerse vuelto hácia el orificio de los conductos. Con auxilio de unas tiras de pergamino se introduce en la cámara mas ó ménos humo á voluntad del que dirije la operacion. Se abren tambien dos agujeros en la pared, cada uno frente á los respectivos orificios de la chimenea, y uno bajo el pavimento, por los cuales pasa el humo supérfluo. Esta disposicion conserva de tal modo el humo en circulacion, que la carne lo recibe nuevamente á cada instante, sin que este mismo, cargado de humedad ó desnaturalizado por una permanencia demasiado dilatada pueda, por decirlo así, tocar mas de una vez á la carne, El entablado superior no debe estar elevado sobre el inferior mas que 1", 780 (cerca 5 pies y medio), y la capacidad del local se calcula segun la cantidad, de carne que debe contener. Se mantiene la humareda dia y noche al mismo grado de calor, y se calcula el tiempo que la carne debe estar espuesta á ella segun el grueso y espesor de los pedazos, de manera que algunos tienen necesidad de cinco ó seis semanas, mientras que bastan cuatro para otros. Las variaciones de temperatura producen tambien alguna diferencia en la duracion de la operacion, porque en los tiempos de hielo el humo penetra mejor que en los húmedos. En verano suelen ahumarse á pequeños trozos, porque el humo les penetra con mas facilidad, y no necesitan estar colgados tanto opo, pero entónces es menester tener cuidado de que la carne no se agrie ó se eche á perder,

En la cámara superior se cuelgan las morcillas con hilillos suspendidos sobre unos palos, de modo que puedan quitarse al mismo tiempo que ellas. Así se dejan mas ó ménos tiempo espuestas al humo segun sus diferentes gruesos: los de 0,"108 á 0,"135 de diámetro (4 á 5 pulgadas) tienen precisamente que permanecer por ocho ó diez semanas. El humo llega á esta cámara, por la abertura que dijimos se practicaba en el techo de la cámara inferior, escapándose por otras dos ó tres que debe haber en el de la superior. Para esta operacion no se ha de quemar sino leña ó virutas de encina, cuya madera debe estar bien seca y no haber adquirido nunca moho ni humedad alguna, porque el menor de estos defectos se comunicaria á las carnes. Las demas leñas no estan en uso para este objeto. El arte de ahumar las carnes no es difícil, y su perfecta consecucion depende de la especie y calidad de la leña que debe producir la humareda, del buen modo de salarlas, de la temperatura necesaria y del buen uso del tiempo. Se acecinan tambien las pieles para conservarlas, siguiéndose absolutamente el mismo procedimiento en salarlas y ahumarlas, y solo quiere un poco de práctica el obtener el punto de desecacion necesario. Estas noticias se deben á un danés, que se ha servido comunicarlas en una memoria escrita en Hamburgo, en casa de umo de los mayores comerciantes de carnes ahumadas. L. ACEITES ( Artes químicas). Se da este nombre á unos cuerpos procedentes de los vegetales ó de los animales, crasos en lo general y de consistencia untuosa, líquidos ordinariamente á la temperatura habitual de la atmósfera, de una gravedad casi siempre inferior a la del agua, insolubles ó poco solubles en este líquido, y susceptibles de inflamarse mas ó ménos pronto por el contacto de un cuerpo en ignicion.

Estas propiedades, salvas algunas escepciones, pueden considerarse como clásicas y propias para caracterizar los aceites en general; pero hay otras que solo pertenecen á un cierto número de estos cuerpos , y que estan divididas de tal modo, que sirven para separarlas perfectamente en dos secciones bien distintas. Una de las mas notables es la accion que el calor ejerce en los aceites, pudiendo unos soportarle á 250 y 300 grados sin volatilizarse de una manera sensible, y descomponiéndose á una temperatura mas elevada; volatilizándose otros al calor de 150 à 160 grados, y, aun al del agua hirviendo , cuando estan mezclados con este líquido, sin esperimentar descomposicion: de donde nace la denominacion de aceites fijos que se da á los primeros , y de aceites volátiles á los segundos.

Los aceites fijos tienen ademas por carácteres el ser inodoros ó poco olorosos, el no tener sino muy poco ó nada de sabor, el ser enteramente insolubles en el agua, y muy poco en el alcohol.

Los caracteres de los aceites volátiles son un olor. siempre fuerte, ya suave, ya desagradable, un sabor acre, algunas veces cálido y abrasador, y el disolverse algo en el agua y enteramente en el alcohol.

Ademas de estas dos secciones, en las que se examinarán sucesivamente los aceites fijos y volátiles, otra seccion que sirva de apéndice á las demas, comprenderá los cuerpos á que se ha dado el nombre de aceites, pero que difiriendo de los aceites propiamente dichos, por su origen , por su naturaleza ó como

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