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Tabla del peso de un doble decalitro de simientes de cinco plantas oleaginosas; de la cantidad de aceite que dan; de su producto por fanega de tierra (de Francia , que es media de Toledo), en una tierra mediocre; de la cantidad de simiente que es menester sembrar, y tiempo de las siembras.

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Novena Especie. Aceite de beben. Se estrae por espresion de las simientes del moringa áptera, que crece con abundancia en la India. Este aceite es inodoro y de sabor dulce. Poco tiempo despues de haberse esprimido se separa por sí mismo en dos partes, una líquida y la otra sólida; á esta supernada la primera, de cuya observacion se dedujo que estaba formado de dos aceites distintos; pero segun los conocimientos adquiridos sobre la naturaleza de los aceites en general, debe pensarse con mas fundamento que estos dos pretendidos aceites, no son mas que los dos principios inmediatos que forman el aceite de behen , esto es , su estearina y su oleina. La porcion líquida del aceite de behen, se ha empleado casi esclusivamente durante mucho tiempo por los relojeros , para dulcificar los roces en

el movimiento de sus máquinas, á causa de la doble ventaja que ofrece de no coagularse ni enranciarse. Frecuentemente se remplaza con el aceite de olivas que tiene el inconveniente de coagularse á algunos grados sobre cero, aunque este defecto se destruiria haciendo solamente uso de la oleina de este último. Siendo el aceite de behen muy propio para cargarse, por la maceracion, del olor de jazmin y del de las liáceas, de tal modo fugaces que no pueden obtenerse por otro medio, los perfumadores le emplean con buen resultado para este uso. En el fondo de una vasija de tierra ó de vidrio, ó en un bote de hoja de lata ponen alternativamente un lecho de franela fina, ó de algodon, embebidos en aceite de behen, y otro de aquellas flores, cuyo olor se quiere conservar, siguiendo así hasta llenar el vaso que se cierra con su tapadera: las flores se renuevan hasta que el aceite esté bien impregnado de su olor. Esprimen despues el aceite del algodon ó franela, que tratan por el alcohol, y éste se carga de su olor sin disolver el aceite. DécIMA Especie. Aceite de higuera infernal, ó de palma christi, suministrado por el ricinus communís y el ricinus americanus, que parecen ser unicamente dos variedades de la misma especie. Se conocen en el co— mercio dos aceites de palma christi, uno traido de América, y otro que se prepara en las inmediaciones de Nímes, ambos igualmente buenos cuando están bien preparados. El buen aceite de higuera infernal es espeso, de un color amarillo bajo ó casi sin color; su sabor, aunque dulce, deja siempre en la laringe una ligera impresion astringente que no se disipa sino algun tiempo despues de haberlo catado; está dotado de una ligera propiedad purgativa. El que debe desechar

se, tiene un color amarillo tirante á rojo; su sabor es muy acre; su accion demasiado enérgica, irrita fuertemente el estómago y los intestinos, y produce superpurgaciones, y por consiguiente funestos accidentes. Se ha atribuido sucesivamente á la cubierta y al gérmen de las simientes ó al embrion, la acrimonia que es susceptible de contraer el aceite de higuera infernal; pero de los esperimentos hechos recientemente por Boutron-Charlard y Henry hijo, y que son capaces de destruir toda duda sobre este particular, resulta que la cubierta cortical de la simiente de higuera infernal, cocida con agua y con aceite, no les comunica ninguna especie de acrimonia; que el aceite verdoso esprimido de los gérmenes exactamente aislados del perisperma, está enteramente exento de acrimonia, y no posee ninguna propiedad perjudicial; en fin, que el aceite estraido de la simiente entera de la híguera infermal por la espresion en frio, aunque tambien dulce, es susceptible de adquirir por una larga ebullicion en agua, y sobre todo por el calor que exije la dificil separacion de las últimas partes de humedad, una acrimonia persistente, que debe atribuirse á la descomposicion de una corta cantidad de los principios del aceite. Este procedimiento, uno de los tres que se usan para estraer el aceite de higuera infernal, es el que mas comunmente se sigue en América. Se hacen hervir las simientes amontonadas en una gran cantidad de agua, por el término de seis horas; se quita el aceite que sobrenada en la superficie bajo la forma de una espuma blanca; se calienta blandamente la espuma oleosa para coagular su mucílago y separar en gran parte la humedad, pasando el residuo al traves de una tela

fuerte. El licor filtrado necesita someterse por tercera vez á la accion del calor para privarle de un resto de mucílago y de las últimas porciones de humedad. Si se consigue el punto exacto de la separacion, el aceite es dulce y poco colorido, pero si se pasa, se vuelve acre, y toma un color oscuro. La buena ó mala calidad del aceite , depende pues enteramente del mayor ó menor cuidado que se ha puesto en su preparacion.

El segundo procedimiento, que se practica en el mediodia de la Francia y aun en Paris, consiste en esprimir en frio la pasta de las simientes, y filtrar el fluido que mana de ella. El aceite obtenido en este caso no puede variar en su calidad ni en sus efectos; por esto la mayor parte de los médicos le prescriben en el dia con preferencia.

M. Fugue r, farmacéutico, ha propuesto recientemente un tercer procedimiento que parece reunir á la vez la facilidad de la estraccion y la calidad y cantidad del producto. Se funda en la propiedad reconocida en el aceite de higuera infernal por Rose y Planche, de ser enteramente soluble en el alcohol, propiedad que le distingue de los demas aceites fijos, que tienen poca ó ninguna solubilidad en este líquido; propiedad ademas, de tanta mayor importancia, como que sirve para reconocer la adicion de un aceite fijo, y por la que en el dia se hace imposible una falsificacion harto fácil de averiguar para que pueda intentarse. La solubilidad del aceite de higuera infernal en el alcohol, hace tambien presumir en su naturaleza y en la de los demas aceites fijos, una diferencia que los resultados de su destilacion, obtenidos hace poco tiempo por Bussy y Lecanu, han confirmado, y en la cual hemos

insistido mas arriba en nuestra esposicion de las generalidades sobre los aceites fijos. Deseando M. Fuguer aprovechar esta propiedad del aceite de higuera infernal, para facilitar su estraccion, ha imaginado desleir en frio una libra de simientes privadas de su cubierta cortical, en 4 onzas de alcohol á369, y someter esta mezcla á la presion, despues de haberla metido en un saco de terliz, del cual sacó con facilidad un líquido, que luego destiló para estraer la mitad del alcohol. El residuo oleoso, lavado despues en muchas aguas, fué calentado á un calor dulce para separar el resto de la humedad y echado en seguida á unos filtros colocados en una estufa á 36? de calor. El aceite que por este medio se obtiene, es límpio, muy dulce al paladar, y en mucha mayor cantidad que el que suministran los procedimientos. indicados anteriormente, porque Fuguer sacó diez onzas por cada libra de simiente. El aceite de higuera infernal, de la consistencia de un jarabe espeso, adquiere la fluidez del aceite de olivas cuando se espone á la temperatura de 409; sometido á un frio de 219-0, no se congela. Se asegura que es posible que el aceite de higuera infernal pierda la acrimonia que ha contraido por una mala preparacion, haciéndole hervir con agua; no sucede lo mismo, segun Pelletier, con la acrimonia que resulta de la ranciadura del aceite por causa de vetustez, la que no se quita apesar de este medio. Lo mas comun es emplearse el aceite de higuera infernal como un purgativo dulce, desde la dósis de media onza hasta la de cuatro; tambien se administra como ver— mífugo, principalmente contra la tenía. Tiene mucha

tendencia á combinarse con los alcalis, y sobre todo TOMo I. 11 o

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