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Se vé claramente que el producto que se obtiene en esta operacion, depende de una doble descomposicion por el trueque respectivo de bases y de ácidos; pero seria un error el atribuir este resultado á la influencia única de la afinidad; pues es sabido que se podrian regenerar las dos sales primitivas que se han empleado; á saber: la sal amoníaco y el carbonato de cal, mezclando las disoluciones de las dos sales resultantes de su recíproca descomposicion. Esta diferencia de efecto depende evidentemente de las circunstancias en que se opera. En este último caso, el calórico es el que decide la formacion de una combinacion muy volátil, y en el otro la cohesion es la que determina la produccion de la combinacion mas insoluble que se pueda obtener con los cuatros elementos dados. El subcarbonato de amoníaco tiene el olor que pertenece á su base y que depende de su exceso; asi es que los antiguos, que no habian descubierto en él el ácido carbónico, lo llamaban álcali volátil concreto, para distinguirlo de la misma base á la que habian dado el nombre de álcalí volátil flúor, en razon de su liquidez. El subcarbonato de amoníaco, aunque volátil ála temperatura del agua hirviendo, puede sin embargo obtenerse cristalizado, por enfriamiento, y basta para ello el saturar con él, agua al calor de un baño maría elevado de 60 á80o centígrados. Se filtra la disolucion y el subcarbonato se deposita por enfriamiento en una gran cantidad de cristales transparentes, llenos de granos y sin formas bien pronunciadas. En este estado se vende bajo el nombre de sal volátil de Inglaterra. En los laboratorios de Química se emplea mucho subcarbonato de amoníaco; es un excelente reactivo para conocer ciertas substancias, y es sobre todo preciso por la propiedad que tiene de disolver algunos óxidos, y porque su mucha volatilidad permite el separarlo cuando se quiere. Se consume una gran cantidad de esta sal para preparar el tabaco; está probado en efecto que el amoníaco es el vehículo natural de una infinidad de olores, y esto es lo que sucede con el tabaco, como lo probarémos al tratar de esta planta. La energía de su aroma adquiere mucha mayor fuerza por la presencia del álcali volátil, y lo mismo sucede con el almizcle y con otros muchos productos. En fin, el subcarbonato de amoníaco se emplea tambien con frecuencia en el arte de quitar manchas, particularmente cuando se trata de hacer desaparecer las de ácidos. Es el mejor medio de que pueda hacerse uso en este caso, porque es esencial el valerse de un cuerpo que al paso que destruya el efecto del ácido saturándolo, no produzca otro efecto muchas veces tan desagradable como aquel, como sucede con los álcalis de mayor fuerza. El subcarbonato de amoníaco resulta de la combinacion de 2 partes de volúmen de gas amoníaco, de una de ácido carbónico, ó de un átomo de ácido y de un átomo de base, ó en peso de 56, 41 ácido carbónico, - 43, 59 amoníaco, Tal es la composicion en su estado perfecto; pero el del comercio contiene siempre 10 ó 12 por ciento de agua, y varia ademas segun la temperatura á que se ha obtenido, conteniendo ménos amoníaco cuanto mas calentado haya sido. Subcarbonato de barita. Esta sal existe en la naturaleza, y hasta se encuentran vetas muy abundantes de ella. El doctor VVithering fué el primero que la encontró en Anglesarck, en el Lancashire, en Inglaterra, y que ha hecho conocer su composicion; asi es que

el célebre Wcrner ha dado á este mineral el nombre de Witerit. Desde entonces se ha encontrado en muchas otras partes. El Witerit se presenta casi siempre en forma de masas concrecionadas ó glandulosas , de un tejido fibroso, trasluciente y de un color castaño parecido al del cuerno. Su forma primitiva es un romboide obtuso, y por su densidad se asemeja mucho al sulfato de barita; pero se diferencia de él por su composicion, por su estructura, por su solubilidad en el ácido nítrico debilitado y tambien por su infusibilidad cuando se elabora con el soplete.

El subearbonato de barita natural, se emplea en Inglaterra para destruir los ratones, y se emplea tambien en los laboratorios para obtener diferentes sales de barita; basta para ello el disolverlo en los ácidos convenientes; pero teniendo siempre la precaucion de debilitarlos, porque ademas de que su gran cohesion es un obstáculo, la solubilidad de las sales barílicas no es bastante eficaz para extiaer el agua combinada naturalmente con los ácidos que se emplean , siendo de consiguiente preciso añadir una nueva cantidad. Se puede sin embargo conseguir el mismo resultado, teniendo cuidado de calcinar el subearbonato de barita; por este medio se hace mas poroso , queda en parte destruida su cohesion, y entonces los ácidos lo atacan y disuelven con la mayor facilidad.

En algunas circunstancias se emplea tambien el subearbonato de barita artificial, es decir el que se obtiene por la doble descomposicion de una sal soluble de barita y de un subearbonato alcalino; pero como en este caso es preciso que sea perfectamente puro , es evidente que solo puede obtenerse así valiéndose de sales ya purificadas, y por lo regular se produce empleando

el subcarbonato de sosa y el muriato de barita, uno y ptro en disolucion. El subcarbonato obtenido por este pmétodo debe lavarse hasta que el agua que sirve para el lavado salga de él perfectamente pura. Berzelius aconseja el uso del subcarbonato de barita para la elaboracion de los minerales en los que se cree encontrarse la presencia de un álcali; pero prescribe que para amayor seguridad, se prepara el subcarbonato de barita con el subcarbonato de amoníaco que se quita con mayor facilidad por los lavados y el desecamiento. El subcarbonato de barita está compuesto de o 3.Se Subcarbonato de cal. Entre la infinidad de sales comocidas, ninguna hay que excite mayor interés que el subcarbonato de cal, sea cual fuere el punto de vista bajo que se considere; sus formas excesivamente variadas, su manera de existir, su orígen, las diferentes épocas de su creacion, sus lechos, las masas enormes que produce, los multiplicados usos á que se aplica, todo en él merece una atencion particular, y debe ser un objeto de profundas investigaciones. Seria pues imposible describir su historia general, sin formar volúmenes enteros; pero nosotros debémos limitarnos á darlo á conocer bajo el punto de vista de su utilidad en las artes, y ceñirnos por consiguiente á la descripcion de las variedades que se emplean con mas frecuencia. Darémos sin embargo una rápida ojeada sobre la clacifica" cion que los naturalistas han creido deber establecer entre las infinitas variedades de cales carbonatadas, ó indicarémos á lo ménos los principales grupos de esta mumerosa familia, refiriéndonos para mayores detalles á los tratados especiales de los mineralogistas. Se distinguen dos especies principales de cales car

bonatadas, la una llamada octeddrica y la otra romboidal. La primera es la que se conocía antiguamente bajo el nombre de arragonita; se presenta por lo regular en forma de un prisma con cuatro ó seis lados, ó de dodecaedros compuestos de dos pirámides con seis caras muy agudas y opuestas base á base. Si se parten coq habilidad estos cristales , producen una forma primitiva que es un octaedro, al paso que las pinturas naturales de las hojas de la cal carbonatada romboidal , sea cual fuere su forma secundaria, produce siempre un romboide obtuso: es asi que segun el sistema de los cristalójirafos, una misma substancia no puede presentar dos formas primitivas diferentes; se ha debido de consiguiente dividir estas cales en dos especies distintas. Sin embargo, estas dos especies distintas se han analizado comparativamente por muchos químicos instruidos, que h an reconocido su identidad de composicion. Stromeyer de Gotinga es el único que ha encontrado en la arragonita, carbonato de estronciana, pero en cantidad muy corta y variable. MM. Bucholz y Mcisncr hicieron conocer despues algunas variedades de arragonita que no contenían cantidad alguna de carbonato de estronciana; queda pues entera la dificultad, y los mineralogistas ci istalógrafos siguen considerando como dos especies diferentes la arragonita y el espato romboidal; se creen autorizados á ello con tanto mayor fundamento, en cuanto hay entre estas dos especies otras diferencias independientes de la forma, siendo por ejemplo la arragonita mas dura y de un peso especifico mayor que la cal carbonatada comun. Suponen pues que debe haber diferencias reales en la composicion de estas dos sales, y qne si hasta entonces se han mirado como idénticas, solo puede depender de la insuficiencia y de la iniper

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