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en el trabajador que las ha hecho. Los principios del arte de trazar y de las leyes de la arquitectura se hallan observadas rígurosamente. En una parte se vén paredes transparentes que no impiden que los ojos se detengan con satisfaccion sobre las hermosas flores que aquellas garantizan contra la mano indiscreta de aquel que quisiera arrancarle de su tronco. En otra se vé un templo, ó cabaña rústica y elegante; mas allá se vén bancos y sillas que convidan al reposo, al lado de un templo de luz, adornado de columnas, rodeado de guirnaldas y sobrepujado de unos capiteles adornados de ramages. Es el carpintero de enrejados que produce todas estas maravillas, empleando para ello madera de castaño, de roble, de fresno y de maderas lisas como el abedul, el aliso, el picio, el abeto, el moral, el ciprez, el laurel, etc. La sola condicion exigible de la madera que hace uso, es que quiebre con facilidad. Las herramientas de las cuales se sirve no son muchas. He aqui la numeracion: 1o la cuchilla; hay de dos maneras fig. 40: la una A, cuyo mango a es perpendicular al cortarte de la hoja: la otra B tiene su mango b en el mismo sentido que el cortante. Estas herramientas sirven para partir la madera. 2o Dos bancos, el uno en declive sobre el cual se arden las estacas; el otro tiene 4 pies. El trabajador se sienta sobre uno de sus extremos, y con el pié hace mover una palanca con la cual sujeta la pieza que cepilla. 3o Una plana que es una especie de cuchillo de dos mangos cuyo corte es á bicel por un solo lado, como el escoplo del carpintero. Es con esta herramienta ” que el oficial une la madera, la adelgaza y la deja en un grueso uniforme. La fig. 41 presenta la garlopa, A. de frente, B de perfil. 4o Un torno de madera del cual se sirve para partir las tablas delgadas que llaman doladura para hacer hojas ó flores. Se sirve para esto de la sierra de apareyar. * 5? Dos bigornias en forma de martillito de cabeza pequeña para clavar las puntas de Paris. 6? Un parauso llamado violín que la fig. 42 presenta. Se hace mover por medio de un arco en el cual s vén las puntas de la cuerda. 79 Un cepillo de forma particular que sirve á enderezar, unir y dar el grueso y ancho necesario á las estacas que sirven de base á la mayor parte de los trabajos del enrejador. 8o El oficial consolida las estacas que entreteje, ligando su union con hilo de hierro de un milímetro de diámetro; y con unas tenazas expresas lo corta cerca el nudo, cuyas puntas luego tuerce. 9o Ademas de otras herramientas que son muy co-. nocidas y que no describirémos aqui, emplea el oficial unos alicates redondos de los cuales una branca está cóncava y la otra redonda como un hierro de rizar sirve para dar la forma curva á los copetes que destina á los ramages. La fig. 43 indica su forma. Sin entrar en todos los detalles de los trabajos del enrejador, que nuestro cuadro no nos podria permitir, darémos una idea del modo que él hace los enrejados. 19. Despues de haber plantado de distancia en distancia los pilares de madera de roble cuadrados ó redondos, de dos pulgadas, puntiagudos y un poco quemados por el lado que debe introducirse en tierra, en los cuales se han practicado unas muescas en los dos

sentidos que deben recibir las estacas, cuyas muescas deben ser bastante anchas para que quepan dos á la vez, se introducen en tierra, á mazasos, hasta la altura conveniente; se entrelacen las estacas sea en cuadro ( fig. 44), sea en rombo (fig. 45) ó en losange (fig. 46, 47 y 48), y se cubren de una mano corriente muescada por debajo, que recibe la punta de las estacas. Estas manos corrientes están clavadas sobre los pies derechos, y consolidan toda la empalizada. Se atan todas las junturas con hilo de hierro de un milímetro de diámetro perfectamente recocido. Estas ataduras están colocadas diagonalmente en los cuadros (fig. 44), y horizontalmente en los losanges (fig. 45). 2o Para mas propiedad, se forman dos cuadros por ensamblage, que se guarnecen interiormente de estacas, y se colocan estos cuadros uno al lado del otro, separados por unos postes clavados en tierra, como en el primer caso. Se puede dispensar de poner por encima una mano corriente, aunque durante esto seamas propio con esta adicion. Entónces la mano corriente debe ser mas delgada. Creemos no estará de mas el que se halle aqui el diseño de una cabaña rústica (fig. 48), que uno de nuestros amigos ha hecho construir en su jardin, la cual dará una idea de esta especie de obras. La puerta y las maderas naturales que guarnecen los tableros, están con su corteza, del modo que fueron cortadas: toda es obra calada, y la cabaña es de una dimension tal, que contiene una mesa de 24 cubiertos, con todo el espacio necesario para el servicio. Se vé con esto cuan fecundo es el arte del carpintero enrejador y cuanto procura la hermosura de las obras que forman un adorno tan bello CARRERA DE DIENTES ( Tecnológía). Esta ha sido substituida por la palabra impropia DENTADURA. La carrera de dientes es un instrumento por el cual se suple la pérdida de todos ó de casi todos los dientes que guarnecen una ú otra de las quijadas. Se llama carrera símple la que, compuesta de una sola pieza, no se aplica mas que á uno de los extremos, alveolos ó alveolorios. La denominacion de la carrera completa pertenece á la que está formada de dos partes opuestas reunidas por dos resortes laterales, y que se adaptan á los dos huesos maxilares. L.

y hermoso. - L. TOMO VII 21

CARRETA ( Mecánica ). Carruage de dos ruedas, destinado, como la galera, á llevar las mercaderias por tierra; se compone de dos limones bastante prolongados para poder servir de LIMoNERA á un caballo; de dos ADRALEs, de varias EstACAs que reunen los limones y que forman el fondo de la carreta; de dos LIsroNEs horizontales y cuatro verticales para sostener los adrales; de una caba A en la parte posterior de los limones para apretar la carga, de un Eje de hierro ó de madera, de dos cuÑas que sujetan el eje debajo de los limones; en fin de dos ruedas grandes con pinas anchas. Por lo tocante al eje y á las ruedas, V. GALERA.

La carreta es en ciertas circunstancias preferible á la galera; es ménos pesada, ménos costosa, y se vuelve con mayor facilidad. La tirada es menor en razon á que los rayos de las ruedas son siempre mayores que los rayos medianos de las ruedas de galera. Se debe usar con preferencia la carreta en los caminos empedrados, unidos y bien cuidados, poco montuosos, á fin de que no cause demasiada fatiga al caballo del limon , cuando ademas la carga está perfectamente en equilibrio sobre el eje.

La galera es preferible en los malos caminos para el transporte de grandes pesos. Los caballos son entónces dos para aguantar el timon del avantren en la direccion, y no se ven sobrecargados ó levantados en las subidas ó bajadas. En las carretas, el peso se sostiene por dos ruedas, y si la una se introduce en un agujero, la mayor parte de la carga cae sobre aquel lado, y los caballos tienen grandes trabajos para sacarla, siendo estos mucho menores cuando la misma carga pesa sobre cuatro ruedas. Con el uso de las carretas, se hace regularmente mas trabajo, con ménos gastos; pero los caballos limoneros duran poco tiempo. Sirviéndose de galeras, los gastos son mayores; pero se conservan mejor los caballos y las mercaderias. Cuanto dirémos sobre la tirada en el artículo GALERA puede aplicarse á las carretas: el eje debe estar mas bajo que el petral de los caballos, una cantidad igualá la mitad del espesor de los limones, de modo que colocados estos sobre el eje, se encuentren en una direccion para Iela al suelo. En esta especie de carruages, los caballos están unidos en hilera, y hacen su tirada por medio de tiros ó cadenas colocadas al extremo de los limones, lo que contribuye en gran manera á mantemerla en su direccion. Las carretas tienen, lo mismo que las galeras, FRENos por cuyo medio se modera como se quiere el movimiento en las bajadas; pero en este caso el roce del patin contra el calce de las ruedas opera sobre la espalda del caballo de varas, por el intermedio de los limones, y se añade al peso de la carga que se inclina naturalmente hácia aquel lado, en razon á la aspereza de la bajada y de la elevacion del centro de gravedad de la carga so

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