Imágenes de páginas
PDF
EPUB

cogió el señor Abad cuarenta plantas (de triticum hybernum) á la aventura; metió las raices en el agua para limpiarlas de toda la tierra, y vió que cada grano habia producido 4o, 6o, y hasta 70 cañas; las espigas estaban casi todas igualmente bien provistas: contó el número de granos que contenian, y vió que en algunas pasaba de ciento y aun de ciento y veinte; el término medio pareció ser de noventa : algunas espigas contenian hasta ciento y sesenta granos. ¡ Por cierto que este es un ejemplo de fertilidad bien admirable! En general se observa, que en los campos mejicanos macolla extraordinariamente; que un solo grano echa un gran número de cañas, y que cada planta tiene las raices extremadamente largas y apiñadas.

Al norte de aquel distrito eminentemente fértil de Zelaya, Salamanca y Leon,elpaises árido en extremo, sin rios ni manantiales, y presentando en vastas extensiones costras de arcilla endurecida {tepetate ), que los labradores llaman tierras duras y frías, y que las raices de las plantas herbáceas difícilmente pueden penetrar. Estas capas de arcilla, que tambien he encontrado en el reino de Quito, desde lejos se asemejan á unos bancos de roca desnudos de toda vegetacion; pertenecen á Informacion trapednea, y en la loma de los andes del Perú y Méjico, constantemente acompañan los basaltos, grunstein,amigdaloidas y pórfidos amfibólicos. Lo contrario sucede en otras partes de la Nueva-España; en el ameno valle de Santiago y al S. de la ciudad de Valladolid , los basaltos y amigdaloidas descompuestos han formado con el tiempo un mantillo negro muy productivo : tambien los campos fértiles que rodean la Alberca de Santiago recuerdan los terrenos basálticos del Mittelgebirge de la Bohemia.

Hemos descrito ya *, cuando hablamos de la estadística particular del pais, los desiertos faltos de agua que separan la Nueva-Vizcaya del Nuevo Méjico. Todo el llano que se extiende desde Sombrerete hasta el Saltillo, y de allí hacia la punta de Lampazos, es pelado y árido, siu mas vegetacion que algunos nopales y otras plantas espinosas: no hay el menor vestigio de cultivo, excepto en algunos puntos en donde la industria del hombre ha recogido un poco de agua para regar los campos, como en los alrededores del Saltillo. Tambien hemos bosquejado el cuadro de la Vieja California *, cuyo suelo no es mas que un peñasco, sin mantillo, ni fuentes. Todas estas consideraciones concuerdan con lo que hemos dicho en el libro precedente, á saber., que una parte considerable de la Nueva-España, situada al norte del trópico, no es susceptible de una gran poblacion, á causa de su extremada sequedad : y al mismo tiempo ¡ como salta á los ojos el aspecto tan diverso que presentan dos paises contiguos como son Méjico y los Estados-Unidos de la América setentrional! En estos últimos el suelo no es mas que un dilatado bosque, surcado por una mul

* Cap. Viii , tom. Ii , p. 99. ** Cap. Viii, tom. ii, p. ii4. titud de rios que desembocan en golfos espaciosos. Méjico, por el contrario, presenta al E. y al O. un litoral poblado de árboles, y en su centro un enorme macizo de montañas colosales, en cuyas lomas se prolongan llanuras desnudas de árboles, y tanto mas áridas, cuanto que la temperatura del ambiente está aumentada por la reverberacion de los rayos solares. En el norte de la Nueva-España, lo mismo que en Thibet, en Persia, y en todas las regiones montuosas, una parte del pais no será apto para el cultivo de las cereales hasta que una poblacion reconcentrada y que haya llegado á un alto grado de civilizacion, venza los obstáculos que la naturaleza opone á los progresos de la economía rural. Pero, lo repetimos, aquella aridez no es general; está recompensada con la gran fertilidad de las comarcas meridionales, aun en aquella parte de las provincias internas que estan cercanas á los rios; con las conchas del Norte, Gila, Hiaqui, Mayo, Culiacan, del Rosario, de Conchos, de Santander, Tigre y de los inumerables torrentes de la provincia de Tejas.

En el extremo mas setentrional del reino, en las costas de la Nueva California, el producto del trigo es de 16 á 17 granos por uno, tomado el término medio entre las cosechas de diez y ocho pueblos durante dos años. Creo que los agrónomos verán con interes la relacion individual de aquellas cosechas en un pais, situado bajo el mismo paralelo que Argel, Tunez y la Palestina, entre les 32° 39' y 37o 48' de latitud.

[table]

Parece que la parte mas setentrional de aquella costa es menos á propósito para el cultivo del trigo, que la que se extiende desde San Diego hasta San Miguel. Ademas, en los terrenos recientemente desmontados el producto del suelo es mas desigual que en los paises ya de antiguo cultivados, bien que no se observa en ninguna parte de la Nueva-España aquella disminucion progresiva de fertilidad, que aflige á los nuevos colonos en todos aquellos parages, en donde se han desmontado los bosques para hacer tierras de labor.

Los que han reflexionado seriamente sobre las riquezas del suelo mejicano, saben que la porcion de terreno ya desmontado podria producir lo suficiente para la subsistencia de una poblacion ocho ó diez veces mayor, solamente con un poco mas de esmero en el cultivo, y sin suponer un trabajo extraordinario para regarlos campos.Silos llanos fértiles de Atlisco, Cholula y Puebla no producen cosechas mas pingües, debe buscarse la causa principal en la falta de consumo, y en las trabas que la desigualdad del suelo opone al comercio interior delos granos, principalmente para trasportarlos hácia las costas que baña el mar de las Antillas. Cuando hablemos de la exportacion de Veracruz, volveremos á examinar este objeto interesante.

¿ Cual es en la actualidad la cosecha de granos en toda la Nueva-España? A la verdad este problema será muy difícil de resolver en un pais, en donde desde la muerte del conde de Revillagigedo el gobierno ha favorecido muy poco las indagaciones estadísticas. Aun en Francia, las estimaciones de Quesnay, Lavoisier, y Arthur Young varian de 45 y 5o, hasta 75 millones de sextarios * de peso de 117 kilogramos cado uno. No tengo datos positivos sobre las cantidades de centeno y cebada que se cogen en Méjico; pero creo poder

* Medida de áridos: 15 sextarios hacen 41 fanegas de Castilla.

« AnteriorContinuar »