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veces citado Diciembre de 1851,1a solemne ceremonia de colocar en uno de los nichos de las paredes del patio de descanso, un busto del ilustre autor dramático y verdadero patriota D. Manuel Eduardo de Gorostiza. Este distinguidísimo mexicano había nacido en Veracruz el 13 de Octubre de 1789, y cuando apenas contaba cuatro años de edad fué llevado á Madrid, donde hizo todos sus estudios, y casi niño y en la jornada de Almonacid derramó su sangre por la patria de sus padres, cuando ésta se vió pérfidamente invadida por las tropas de Napoleón y cobardemente abandonada por sus inicuos reyes: así fué como llegó á ganar el grado de Coronel. No eran las militares sus aficiones, y, concluída aquella guerra, Gorostiza abandonó las armas para consagrarse á las letras y al cultivo de las ideas liberales. A partir de 1821, dió á la escena en que brillaban insignes autores españoles, sus comedias Indulgencia para Todos, Tal para cual, Las Costumbres de Antaño y Don Dieguito, y produjo notables escritos y notables discursos, que, á vuelta de algunas persecuciones y destierros, le valieron el general aprecio de los españoles más señalados en la literatura y en la política, como Martínez de la Rosa, Alcalá Galiano, Quintana y Moratín, sus íntimos amigos. Más conocidos su vida y hechos que los de Rodríguez Galván y Calderón, no me detendré, como con ellos lo hice, en dar noticias de Gorostiza. Diplomático habilísimo, como Agente privado, como Cónsul, como Encargado de Negocios, como Ministro Plenipotenciario, prestó á México grandes servicios en Holanda, en Inglaterra, en Francia, en Alemania, en los Estados Unidos, en donde quiera que fueron solicitados. En el Congreso, en las Secretarías de Estado, en la Dirección de Instrucción Pública, en la creación de establecimientos útiles, en el fomento de espectáculos públicos, en todas partes á donde sus méritos le llevaron, hizo bienes, realizó reformas y dió elevados ejemplos de inteligencia, de honradez y de grande espíritu.

Como sus venas abundaban en generosa sangre, Gorostiza no tuvo inconveniente en derramar en México porción igual á la vertida en España, y con más años que allá, pero no con menos arrojo, se batió con los norte-americanos en jornadas tan grandiosas como la de Churubusco. A sus comedias ya dichas debemos añadir: El amigo íntimo, Contigo pan y cebolla, Emilia Galeoti y El amante jorobado, no citada esta última por sus biógrafos, y después de estrenada en Madrid, representada en el Teatro Principal de México el 12 de Febrero de 1846, á beneficio de la Moctezuma, según dejo dicho en otro capítulo. Gorostiza, habiendo alcanzado la edad de sesenta y dos años diez días, falleció en Tacubaya el jueves 23 de Octubre de 1851, tan mal correspondido por los representantes del Gobierno Nacional á quien tantos servicios hizo, como lo prueba el siguiente párrafo del Siglo XIX, relativo á la función de su apoteosis, y dice textualmente: "El Sr. Presidente de la República no concurrió á esta función, que era verdaderamente nacional y que tenía por objeto honrar la memoria de uno de los valientes que más se distinguieron en defensa de México en la última guerra extranjera. No haríamos esta observación, si no viéramos el afán con que Su Excelencia asiste á las corridas de toros y el aprecio que hace de la habilidad de los toreros, y si no recordáramos que el Gobierno se negó á dar algún auxilio para el entierro de Goros tiza.''

La función fué digna del objeto á que se consagró: el teatro estaba lujosamente adornado y la concurrencia fué brillante y numerosa. La hermosa comedia Indulgencia para todos, fué muy bien desempeñada por todos los actores, en especial por la Cañete y por Fabre. Concluída la representación, se dejó oir la Marcha Nacional, se alzó la cortina y apareció el templo de la Norma; eu el fondo se veía el busto del poeta entre trofeos militares y emblemas poéticos, los títulos de sus comedias, el nombre de Churubusco, y un artístico grupo de banderas mexicanas y españolas, pues Gorostiza como soldado y como literato fué gloria de las dos naciones. Leyéronse después composiciones de los mejores poetas, que el público oyó con atención y con placer, y aplaudió con entusiasmo, y á continuación los actores y los literatos condujeron el busto al lugar que le estaba destinado. Así honró entonces México al intrépido soldado de AlmonaCtd y Churubusco.

Al sobrevenir después de tan pobre año artístico el de 1852, la Capital contaba los teatros Nacional, Principal y Nuevo México, en primer rango; el del Pabellón Mexicano, en que representábanse, Guerra eterna á los mortales por las furias infernales, y otras pastorelas por el estilo; el del Progreso ó Puesto Nuevo, que á ese disputaba con La Pata del Diablo y Contra un astuto enemigo hay un poderoso amigo, el favor de cierto público; y el que situado en la 4? calle del Reloj y tomando de ella su nombre, era en esa época Circo Olímpico, donde trabajaba una Compañía ecuestre del país, dirigida por D. Soledad ó Chole Aycardo, que se llamaba su gracioso, según veo en el programa de su beneficio celebrado el 11 de Enero.

Según hemos venido viendo, los fines y principio de año se llenaban con funciones á beneficio de los actores. Para las suyas respectivas y en el Nacional, la Peluffo estrenó eu 28 de Enero Adriana Lecouvreur, y Manuel Fabre el 4 de Febrero, Los Hijos de Hernán Cortés ó la Conjuración de México, drama en un prólogo, cuatro actos y en verso, original de D. Pantaleón Tovar.

El 14 de Marzo dió su primer concierto en el Nacional Mad. Koska, cantante notable que se anunció "primer premio del Real Conservatorio de París, primera cantatriz de los conciertos del Duque de Nemours, de la Opera Francesa y de los teatros de Marsella y Burdeos;" aunque su éxito no pasó de mediano, dió aún otros dos ó tres conciertos, el último el 11 de Abril, domingo de Pascua, con el siguiente programa: Primera Parte: Obertura de La Figlia dilRegimento, de Donizetti: Cavatina de Semiramis, por la Koska, y coros: Fantasía y variaciones para violoncello escritas por Servais sobre El Deseo, de Schubert, ejecutadas por el profesor mexicano Paz Martínez: Escena y cavatina de la ópera inédita del Maestro Mexicano, Luis Baca, Leonora, cantada por la Koska: Segunda Parte: Obertura del Dominó Negro, de Auber: Tercer acto de Roberto el Diablo, de Meyerbeer, por la Koska en Alice y Solares en Bertramo: Tercera Parte: Fantasía y variaciones sobre Lucrecia Borgia, ejecutados en la flauta por Luis Barragán: Escena patriótica A toi, France cJierie, de la Opera de Halevy, Carlos VI, cantada por la Koska en traje del Delfín, con acompañamiento de coro de hombres.

De uno de los conciertos de la Koska, que buscó en todos el concurso de profesores y aficionados mexicanos, dijo El Siglo: "Anoche tuvimos ocasión de admirar el talento de Mad. Koska. La cavatina de la Semiramis de Rossini, nos dejó encantados. El hermoso Brindis de Lucrecia, salió magnífico. El aria de Carlos VI, y la de la Reina de Chipre, nuevas en México, nos parecieron sumamente dramáticas, y en ellas la Sra. Koska dió pruebas de que es verdadera artista, y el público la aplaudió con entusiasmo, á pesar de que esta música enteramente nueva no puede ser apreciada por los poco inteligentes.

Los trajes fueron propios y bastante lujosos. Los Sres. Rubio y Balderas desempeñaron con maestría, el primero, las hermosas variaciones de Laurelli, y el segundo la celebrada fantasía de Thalberg sobre temas del Moisés. La orquesta, muy bien dirigida por el Sr. Delgado, ejecutó con inteligencia las oberturas, dándoles su verdadero colorido. Fué también muy bien tocada la linda polka Jenny, de nuestro compatriota Baca, y el público la recibió con entusiasmo, haciéndola repetir. La función concluyó con la Polaka de Los Lombardos, de Verdi, en la que nos dejó admirados la Sra. Koska."

Aunque deseo no extenderme en mi narración, no puedo dejar de dar cuenta de que el 3 de Abril, y en el Salón de la Lonja, con gran lucimiento, se cantó por nuestros aficionados y profesores el Stabat Mater, de Rossini; en su ejecución tomaron parte Balderas, Laugier, Barry, Espinosa de los Monteros, Crombé y Schiaffino, y las Sritas. ó Sras. Bonilla, Piña, Calleja, Frías, Kauffman y otras varias: los coros los desempeñaron los miembros del Orfeón ó Sociedad Alemana, que cada vez venían haciéndose más notables, y el conjunto corrió á cargo del Maestro Antonio Barilli, quien poco después se resolvió á quedarse en México dedicado á la enseñanza y abrió una Academia en la 2? calle de San Francisco núm. 9, casa del antiguo Correo, bajo la protección de una Junta de caballeros y de señoras de lo más distinguido de la más alta sociedad de la Capital.

En ese local, y el jueves 5 de Agosto de 1852, dió un concierto particular el profesor D. Juan M. Cambeses, que se titulaba primer flauta del Emperador del Brasil, y socio de diversas academias de Europa y América: el programa fué éste: "Variaciones de flauta compuestas y ejecutadas por Cambeses: Fantasía de Artot sobre temas de Lucía, ejecutadas en el violín por E. Delgado: Aria de Cenerentola, por Rossi: Aria del Pirata, por Forti: Otras variaciones para flauta por Cambeses: Fantasía para violoncello compuesta y ejecutada por Paz Martínez: Recuerdos de Bellini, variaciones de Artot, por E. Delgado: Dúo de Belisario, por Forti y Rossi: Variaciones del Carnaval de Venecia, compuestas y ejecutadas en la flauta por Cambeses."

CAPITULO II

1852—1853.

La sociedad de la Capital había entrado en justa conmoción desde los últimos días de Marzo de 1852, fecha en que se anunció como segura é indudable la venida de la Gran Compañía de Opera italiana de Max. Maretzek, distinguido Empresario, á quien nuestro ya conocido Attilio Valtellina convenció de las ventajas que le resultarían de transladarse á México con su pléyade de singulares artistas. Con verdadera ansia era esperado en Veracruz el' 'Meteor,'' buque tomado por Maretzek, salido el 12 de Marzo de Nueva York para Nueva Orleans y nuestro primer puerto, y llegado á él en primeros de Mayo.

Hé aquí el prospecto que el Empresario hizo circular: "Gran Teatro Nacional.— Opera Italiana.—El Empresario y Director de la Compañía de Opera Italiana, Max. Maretzek, tiene el honor de anunciar al ilustrado público de México, que vencidas y allanadas las grandes dificultades que se le presentaron para llevar á cabo su pensamiento, ha conseguido al fin su deseo y se encuentra ya en esta Capital con una compañía de Opera numerosa y escogida, que ha trabajado últimamente con el mayor aplauso en la Habana y primeros teatros de los Estados Unidos. Los artistas que figuran en ella han lucido sus talentos en Europa, y algunos de ellos han alcanzado verdadero lauro en Londres, París, Milán y Madrid, esperando que á su presentación en este teatro, el generoso público de esta hermosa ciudad apreciará sus desvelos, dispensándoles la misma benévola acogida. Para que el todo corresponda al brillante conjunto de la Compañía, el Empresario tiene el gusto de manifestar que la orquesta se ha aumentado considerablemente, formándose con los mejores profesores que existen aquí, y con otros que han venido expresamente para este objeto. Por último, le halaga al Empresario la esperanza de que por todo lo expuesto el público quedará altamente satisfecho, siendo este su único y constante anhelo. La Compañía Italiana de Opera trabajará en esta Capital durante despacio de tres meses, formando tres abonos de doce funciones cada uno.— Prime done assolutte, Sra. Balbina Steffennone: Sra. Apollonia Bertucca.— Prima Donna é musicheto, Sra. Sidonia Costini Specchi.—Donna suplementa, Sra. Julia Perrini.—Prími tenori assolutialternando, Sr. Lorenzo Salvi, Sr. Giuseppe Forti.—Primo barítono assoluto, Sr. Federico Beneveutano.— Prttni bassi, Eleodoro Specchi, Settimio Rossi.—Altro basso é basso caricato, Sr. Pietro Candi.—Secondo tenore, Sr. Quinto.—Además de estos artistas, el Empresario tiene contratados otros, cuyos nombres anunciará muy pronto al público.—La Empresa, á más de la orquesta numerosa y escogida que acaba de contratar en esta Capital, tiene el gusto de avisar al público que el Sr. J. Kreutzer, como primer violín, alternará con el Sr. Delgado en la dirección de la orquesta, ejecutando los solos de violín el Sr. Halma, y los de clarinete D. Enrique Belletti, primer clarinete de Su Majestad Británica.—Maestro director, empresario, Max. Maretzek.—Maestro de coros, Hensler.— Durante su residencia en México los artistas italianos representarán las óperas siguientes, que no se han oído aquí hasta hoy: La Favorita, del Maestro Donizetti: María de Rohan, del mismo: /Lombardi alla prima Crociata, del Maestro Verdi: Linda de Chamonnix, y Don Pascual, de Donizetti: Roberto il Diavolo, del Maestro Meyerbeer: D. Gurvanni, del Maestro Mozart.—A más de estas óperas nuevas, se darán sucesivamente Lucía, Hernani, Norma, Lucrezia Borgia, Puritani, Somnámbula, Barbieri di Seviglia, Parisina, Othelo, Elisire d'amore, etc.—Precios del abono para doce funciones: Plateas y palcos primeros con ocho entradas, cien pesos: Palcos segundos, ochenta y cinco; Terceros, setenta: Lunetas, diez y seis; Balcones, diez y ocho: Galería, alta, seis.Entradas eventuales: Lunetas y balcones, dos pesos: Plateas y palcos primeros, diez y seis: Segundos, doce: Terceros, ocho: Galería alta, cinco reales.''

El día 6 de Mayo una curiosa multitud de personas de todas categorías se reunió en el patio del Hotel del Bazar, y salió de allí á recibir en la garita ó en'.r/idi de la ciudad á los insignes artistas de la Compañía Maretzek, que el domingo 16 del dicho mes en el Gran Teatro, muy pintado y renovado, dieron su primera función de abono con Lucía de Lamermoor, corriendo la protagonista á cargo de la Ber

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