Amor perdido

Portada
Ediciones Era, Nov 6, 2014 - 352 páginas
1 Comentario
Carlos Monsiváis reúne un muestrario de personajes que de modos diversos, insólitos a veces, ilustran facetas de la sociedad mexicana. Así, gracias a su particular estilo, desfilan ante el lector músicos (Lara, Jiménez), chavos onderos y clase alta, figuras espectaculares (Fidel Velázquez, La Tigresa, Isela Vega, Siqueiros), un escritor singular ahogado por su ubicua figura (Novo), un maestro de ceremonias de masas (Raúl Velasco) y los militantes de izquierda que con sus vidas y muertes son el indispensable contrapunto del amor perdido por la historia mexicana.
 

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

Crítica de los usuarios - Marcar como inadecuado

arlos Monsiváis reúne un muestrario de personajes que de modos diversos, insólitos a veces, ilustran facetas de la sociedad mexicana. Así, gracias a su particular estilo, desfilan ante el lector músicos (Lara, Jiménez), chavos onderos y clase alta, figuras espectaculares (Fidel Velázquez, La Tigresa, Isela Vega, Siqueiros), un escritor singular ahogado por su ubicua figura (Novo), un maestro de ceremonias de masas (Raúl Velasco) y los militantes de izquierda que con sus vidas y muertes son el indispensable contrapunto del amor perdido por la historia mexicana. 

Contenido

Sección 1
Sección 2
Sección 3
Sección 4
Sección 5
Sección 6
Sección 7
Sección 8
Sección 21
Sección 22
Sección 23
Sección 24
Sección 25
Sección 26
Sección 27
Sección 28

Sección 9
Sección 10
Sección 11
Sección 12
Sección 13
Sección 14
Sección 15
Sección 16
Sección 17
Sección 18
Sección 19
Sección 20
Sección 29
Sección 30
Sección 31
Sección 32
Sección 33
Sección 34
Sección 35
Sección 36
Sección 37
Sección 38
Derechos de autor

Otras ediciones - Ver todas

Términos y frases comunes

Acerca del autor (2014)

 Carlos Monsiváis (México, 1938-2010) fue uno de los escritores más fecundos, más curiosos y más diversos de la historia de nuestras letras. Su implacable mirada crítica, su estilo incisivo y siempre sorprendente, y su sentido del humor sin concesiones hicieron de él el autor más atento a las transformaciones, las costumbres, las inquietudes, las tragedias y los momentos clave de nuestro país. Su obra incesante encontró en la crónica su espacio idóneo. Durante más de medio siglo su mirada lo recorrió todo. Apenas pueden encontrarse temas, aspectos del diario acontecer, libros de poesía, novelas, taras sociales, prejuicios, espectáculos, figuras de la política, el arte, la canción que hayan escapado a sus ojos. La vida popular, las costumbres, los vicios y la corrupción del sistema político, los usos de los poderosos, las glorias de los ídolos, las pasiones de las masas, la ignominia cultural de los medios: todo fue tema de su obra inabarcable y apasionada. 


Se puede decir sin exageración que colaboró asiduamente en prácticamente todas las publicaciones de su tiempo, desde los diarios de circulación nacional, las revistas y suplementos culturales, hasta las más recónditas revistas estudiantiles al interior de la república. Su presencia, mejor, su omnipresencia en la vida mexicana lo llevó también a los espacios radiofónicos y televisivos, todo tipo de coloquios, presentaciones, festivales, conferencias y mesas redondas. 


Algunos datos biográficos mínimos: Al lado de José Emilio Pacheco trabajó en las revistas Medio Siglo y Estaciones. Colaboró con Jaime García Terrés en la Revista de la Universidad de México y en la mejor época de Difusión Cultural. Como crítico y periodista cultural, durante quince años dirigió La Cultura en México, suplemento de la revista Siempre!, y por más de cuarenta escribió la columna satírica Por mi madre, bohemios en distintas publicaciones; fue también director del programa El cine y la crítica, en Radio UNAM, y de la colección de discos Voz Viva de México. Gustoso siempre de las expresiones de arte popular y del gran arte mexicano, a lo largo de su vida reunió una vasta colección de pintura, grabado, caricatura, miniaturas, fotografía, maquetas, juguetes y muchos otros objetos de la más variada índole que hoy forman parte del acervo del Museo del Estanquillo, Colecciones Carlos Monsiváis, que presenta exposiciones en todo el país.


Entre sus polifacéticas publicaciones destacan los libros de crónica Días de guardar, Amor perdido, Entrada libre: Crónicas de la sociedad qeu se organiza, Los rituales del caos (Premio Xavier Villaurrutia), Escenas de pudor y liviandad, No sin nosotros: Los días del terremoto, 1985-2005 y Apocalípstick; los textos biográficos Frida Kahlo: Una vida, una obra y Salvador Novo: Lo marginal en el centro; como también A ustedes les consta: Antología de la crónica en México, Nuevo catecismo para indios remisos, Antología de la poesía mexicana del siglo XX, El 68: La tradición de la resistencia y Aires de familia: Cultura y sociedad en América Latina, (Premio Anagrama de Ensayo). Si reunir una bibliografía suya es tarea ímproba, pues publicó en muchísimas editoriales de todo el país y en muchas del extranjero, intentar una hemerografía parece totalmente imposible. Mereció, entre muchos otros galardones, el Premio Nacional de Periodismo, el Mazatlán de Literatura, el Premio FIL de Literatura y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Literatura y Lingüística, así como diversos doctorados honoris causa.

Información bibliográfica