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(rchillerspath), mezclada con el talco y la esteatita; la pizarra anfibólica; la sienita, ó mezcla granugienta de mucha anfibolia verdinegra, mucho cuarzo pajizo, y poco feldespato laminoso y blanco. Esta sienita se hiende en capas muy delgadas; el cuarzo y el feldespato estan repartidos tan irregularmente en ella, que algunas veces forman vetitas en medio de una pasta anfibólica. La sienita forma la capa mas considerable de los ocho bancos que se encuentran intercalados, cuya direccion é inclinacion son paralelas exactamente con las de la pizarra. Tiene mas de 3o toesas de espesor; y es indudable que la anfibolia pizarrosa alternando dos veces con la serpentina, y esta alternando probablemente con la sienita, forman bancos subordinados á la gran masa de thonschiefer de Guanajuato, como yo lo he visto en las obras mas profundas de la mina (llamada planes de San Bernardo), en donde á 17o toesas por bajo de la capa de sienita, volvia á encontrarse un thonschiefer carburado, idéntico con el mismo que se atravesó al empezará abrir el nuevo tiro. El enlace que acabamos de notar entre las rocas anfibólicas y la serpentina, se halla tambien en otros varios puntos del globo, en las formaciones de eufótides de diversos tiempos: por ejemplo, en Heideberg, cerca de Zelle en Franconia, en Kielwig, en el extremo boreal de la Noruega, en Portsoy en Escocia, y en la isla de Cuba, entre Regla y Guanavacoa. Yo no he encontrado ni despojos de cuerpos orgánicos, ni capas de pórfido, de grauwacke, ni de lydiana ó piedra de toque, en el thonschiefer de transicion de Guanajuato, que es la roca mas abundante en mineral de plata de las que se han haJlado hasta hoy; pero este thonschiefer está cubierto, en posicion concordante en algunos parages, con pórfidos de transicion estratificados con mucha regularidad (en los Alainos de la Sierra); en otros sitios con grünstein y con sienitas que alternan entre sí mil y mil veces (entre la Esperanza y Comangillas ); y en otros sitios tambien estan revestidos ó de un conglomerado calizo y de una roca calcarea de transicion

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parda-azulada, algo arcillosa y de grano fino (en la quebrada de Acabuca), ó de arenisca roja (en Marfil). Para colocar el thonschiefer de Guanajuato entre las formaciones de transicion, basta atenderá estas relaciones que guarda con las rocas que tiene encima, algunas de las cuales (las sienitas) se presentan las primeras en forma de bancos subordinados; y estas mismas relaciones justificarán particularmente este resultado para con los geognostas que conocen las observaciones publicadas recientemente sobre los terrenos intermediarios de la Europa. En cuanto á la piedra lydiana ó de toque, es indudable que el thonschiefer de Guanajuato, no deje de contenerla en algunos puntos que no se hayan examinado todavía; porque yo he encontrado frecuentes veces engastada esta sustancia, en gruesos fragmentos, en el conglomerado antiguo (arenisca roja) que envuelve el thonschiefer entre Valenciana, Marfil y Cuevas. A diez leguas al sur de Cuevas, entre Queretaro y la cuesta de la Noria, en medio del llano mejicano, se ve salir, por bajo del pórfido, un thonschiefer (de transicion) pardonegruzco, difícil á hendirse, y que pasa á un mismo tiempo á la pizarra silícea (jaspe schistoide, kieselschiefer) y á la piedra de toque. Esto será quizá, que el pórfido piroxénico, despues de haber roto el thonschiefer, se habrá desparramado sobre él. Muy cerca de la Noria se hallan esparcidos en los campos muchos fragmentos de silizapizarra y lesdiana. Las rocas con vetas argentíferas de Zacatecas, y algunas pocas vetas de Catorce, atraviesan tambien un thonschiefer de transicion que contiene verdaderas capas de silizapizarra, y que parece que descansa sobre sienitas, segun el informe de dos mineralogistas instruidos, Sonneschmidt y Valencia. Esta superposicion probaria, conforme á lo que acabo de exponer acerca de las capas atravesadas en el gran tiro de Guanajuato, que los thonschiefers mejicanos constituyen, como los del Caucaso y de Cotentin, una sola formacion con las sienitas y los eufótides de transicion, y que tal vez alternan entre sí. Por lo que toca á las pizarras y á los pórfidos de Guanajuato, y á la naturaleza de la roca que forma la veta grande, se puede consultar la importante memoria que está aneja al Report of the United Mexican Association, 1825, en la que mi sabio é ilustre amigo don Lucas Alaman ha expuesto recientemente muchas ideas geognósticas que se diferencian de las en que yo habia creido poder fijarme.

Las célebres minas de Zacatecas, que Robertson * llama no sé porque Sacotecas, son como ya hemos dicho, mas antiguas que las de Guanajuato, y su laborío empezó en 1748, inmediatamente despues del de las vetas de Tasco, Zultepeque, Tlapujagua y de Pachuca, tres años despues del descubrimiento de las riquezas del Potosí. Estan situadas en la mesa central de las Cordilleras, que desciende rápidamente hácia la Nueva-Vizcaya y la quebrada del rio del Norte. El clima de Zacatecas, asi como el de Catorce, es conocidamente mas frio que el de Guanajuato y de Méjico. Algun dia se decidirá por medio de medidas barométricas, si esta diferencia viene de su posicion mas setentrional, ó de la elevacion de las montañas.

La naturaleza de las primeras de dichas minas ha sido examinada por dos mineralogistas muy instruidos, uno sajon y otro mejicano, á saber M. Sonneschmidt “, y el señor Valencia; y por el conjunto de sus observaciones parece, que el distrito de las mimas de Zacatecas se asemeja mucho, en cuanto á su constitucion geológica, al de Guanajuato. Las rocas mas antiguas, que se dejan ver á la superficie, son de sienita: sobre ellas posa una pizarra, que por los mantos de piedra de toque, de traumata y de roca verde que encierra, se aproxima á la arcilla apizarrada la transicion; y en esta pizarra se hallan la mayor parte de las vetas de Zacatecas. La veta grande tiene la misma direccion que la veta madre de Guanajuato; las demas se dirigen por lo comun de E. á O. *. Un pórfido emborrascado y que forma rocas de las llamadas bufas, cubre en muchos parages la pizarra, especialmente por el lado de la villa de Jerez, en donde se levanta desde el seno de estas formaciones porfiríticas una montaña en forma de campana, que es el cono de basalto llamado la campana de Jerez. Entre las rocas secundarias de Zacatecas se halla cerca de la hacienda de la Sauceda alguna piedra caliza compacta, en la cual M. Sonneschmidt descubrió tambien la piedra lydia, una arenisca antigua (urfelsconglomerat) que tiene en engaste fragmentos de granito “ y un conglomerado de arcilla y feldespato que se confunde fácilmente con la traumata de los mineralogistas alemanes. La presencia de la piedra lydia en la caliza podria hacer creer que esta última roca pertenecia al calizo de transicion (ubergangskalkstein ) que aparece á la superficie en el cerro de la Tinaja, á 8 leguas N. de Zacatecas; pero debo aqui recordar, que en las costas de la Améríca meridional cerca del morro de Nueva-Barcelona, he encontrado yo la slizapizarra (kieselschiefer) formando mantos subordinados en un calizo que indudablemente es secundario. El aspecto salvage de las montañas metalíferas de Zacatecas hace una singular contraposicion con la gran riqueza de las vetas que encierran; esta riqueza se ha dejado ver, (y es digno de notarse este hecho) no en las quebradas y parages donde las vetas siguen el declive suave de las montañas , sino mas frecuentemente en las puntas mas altas, en parages donde parece que la superficie del terreno ha sido desgarrada tumultuosamente en las antiguas revoluciones del globo. Las minas de Zacatecas producen, un año con otro, 25oo á3ooo barras de plata, de á 134 marcos cada una. La masa de las vetas de este distrito encierra “muchos y varios metales, á saber, el cuarzo, la piedra

* History of America, vol. 11, p. 389. ** Beschreibung der Bergwerks-Refiere von Me eico, p. 166-237. Descripcion geognóstica del Real de Zacatecas, por Don Vicente Valencia.

(Manuscrito )

* Sobre la Formacion de las vetas, por Don Andres del Ruo. (Gazeta de Méjico, tom. xI, no 51.)

“ En la quebrada que va de Zacatecas al convento de Guadalupe.

* Sonneschmidt, p. 185. Este sabio ha creido que los minerales que los habitantes de Zacatecas llaman copadillo, metal cenizo y metal azul de plata, son composiciones de galena, plata sulfúrea y plata nativa. He creido deber notar aqui esta sinonímia de los minerales mejicanos, porque su conocimiento es importantísimo para el viagero mineralogista. Véase Garcés, Nueva Teoría del be-neficio de los metales, p. 87, 124 y 138.

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