Imágenes de páginas
PDF
EPUB

VDe treinta años acá ha adquirido el comercio inte

rior una nueva actividad. Se han roto las barreras que separaban las provincias, y las comunicaciones son mas vastas; se ha establecido la uniformidad de pesos y medidas, y la circulacion de las mercaderias se ha hecho mas facil y rápida; las riquezas se han repartido con mas equidad, y la comodidad ha empezado á reimar en los campos como reinaba en las ciudades. En el número de las poderosas causas que han concurrido á producir la prosperidad general de que acaBamos de bosquejar algunos rasgos, deben contarse dos instituciones de que se honra la Francia, la Escuela Politécnica y la Sociedad de Fomento de la industria nacional. Los alumnos de la primera repartidos en el servicio de los trabajos públicos y en los establecimientos particulares, han propagado la instruccion que habian recibido, y han hecho en todas circunstancias servicios eminentes á la industria: han perfeccionado, en fin, en gran parte todas las artes relativas á la química, á la metalúrgia y al uso de las máquinas. La Sociedad de Fomento ha sabido escitar una noble emulacion entre los fabricantes; establecida hace veinte años, ha provocado con los premios y medallas que distribuye, ó por las aprobaciones que concede, ó tambien por las investigaciones de sus comisionados, una infimidad de mejoras y descubrimientos que han enriquecido á la Francia y hecho sus manufacturas superiores en muchos puntos, á las fabricas estrangeras,

S 2? De la necesidad de estudiar la tecnológía.

La tecnológia (*) abraza el dominio entero de las artes industriales; inmensa como la naturaleza cuyos procedimientos imita y perfecciona, es acaso la ciencia que mas alimento ofrece á la curiosidad de los hombres; variada en su marcha, rica en sus medios, fecunda en sus resultados, es muy digna de provocar las meditaciones del sabio, de escitar el estudio del industrioso, y de embellecer los ratos ociosos de las personas cultas. Considerada como ciencia de aplicacion, ofrece el mas vasto campo á las indagaciones científicas, procura la mas dulce recompensa, el placer de inventar cosas útiles é inmediatamente aplicables á la, felicidad de los hombres, y hace disfrutar á los que la cultivan la gloria que adquirieron los Olivier-de-Serre, los Reaumur, los Duhamel, los Monge, los d'Arcet, los Conté, etc.

El hombre que en el estudio de las ciencias no tiene otro objeto que formar su juicio y su razon, aquel tambien que solo las aprende por recreo, no deben descuidar la tecnológia; ninguna ciencia se presenta bajo mas variado aspecto, ninguna ofrece esperimentos mas diversos, ni series de operaciones tan razonadas ó tan seguidas; es singularmente propia para ejercitar el espíritu por la union y enlace de hechos todos positivos, agrada á la imaginacion por la infinita diversidad de

(*) Esta palabra se deriva de las dos griegas techne, arte, y losos, tratado.

sus cuadros, y en fin mas conocida y mejor apreciada será el objeto de las ocupaciones del hombre instruido, y formará la base de la instruccion de la primera edad. Durante muchos años la educacion no ha consistido mas que en el estudio de las lenguas muertas; mas desde principios del siglo diez y nueve, la instruccion pública habia tomado un caracter mas pronunciado y positivo por los cursos públicos de las ciencias exactas y esperimentales; solo faltaba completar este sistema de instruccion uniéndole los cursos de aplicacion de estas mismas ciencias á las artes ó á la tecnológia; esto es lo que el gobierno acaba de adaptar en Paris, decretando el establecimiento de tres cátedras en que se enseñen la Mecánica, la Química y la Economía industrial. Estas tres ciencias y sus aplicaciones pueden considerarse como un curso completo de estudios tecnológicos. El gobierno, á quien se debe este establecimiento, único en el mundo, se ha honrado para siempre á los ojos de los amantes de la industria; ha manifestado que conocia los verdaderos medios de fomentar y hacer prosperar las artes. Solo desearíamos que aumentase este beneficio estendiéndole á las principales ciudades de los departamentos, donde sería todavía de mayor utilidad, pues son alli menos generales que en la capital los medios de instruccion, al paso que la rutina y la ignorancia son mas obstinadas. Que vergüenza para un jóven que acaba de terminar sus estudios, sino puede responder cuando se le pregunte como se hace el pan que le alimenta, la tela que le viste, el papel al cual confía sus ideas, ó cuando se le interrogue sobre el mecanismo que hace andar su reloj! Al contrario, qué satisfaccion mas dulce que el poder dar razon del orígen de todos los objetos que bajo tantas formas sirven á nuestras necesidades ó embellecen nuestra existencia, de poder apreciar los admirables procedimientos de las artes, y percibir sobre todo en la union de sus trabajos y en la reciprocidad de los auxilios que se prestan, la cadena mas poderosa que tiende á unir entre sí á todos los hombres para el universal concurso de la felicidad comun! Hay algo mas digno de admiracion que los medios con que la industria acrecienta el valor de las cosas haciéndolas millares y aun millones de veces mayores! un kilogramo de hierro en bruto cuesta cerca de cincuenta céntimos en la fábrica: se convierte luego en acero, con el cual se construye el pequeño resorte que mueve la péndula de los relojes; cada uno de estos resortes no pesa mas que medio centigramo, y cuando es perfecto puede venderse hasta seis francos. Con un kilogramo pueden fabricarse, aumentando algo por la merma, 180.000 de estos resortes, y una materia que vale solo cincuenta céntimos, producir un valor de mas de un millon de francos. El lino transformado en encaje se hace igualmente diez mil ó cien mil veces mas precioso, y un campo en que solo se cultivase esta planta, podria dar una

remta mas considerable que la de toda una provincia. No hay clase alguna de la sociedad que no pueda aprovecharse de la escuela de la Tecnológia, de esta ciencia que toca á todos nuestros intereses, que digo? á todas nuestras necesidades. Todos vivimos por las artes: todos estamos interesados en su prosperidad y podemos contribuir mas ó ménos á ella. Los que por la fortuna ó el mérito gozan en los pueblos de mayor poder é influencia, los Príncipes, los Legisladores, los Administradores, son tambien á los que mas indispensable es este estudio. Colocados en el elevado rango que ocupan, cómo podrian conceder á los humildes trabajos de las artes toda la consideracion que merecen, cómo podrian protejerlas y fomentarlas eficazmente si ignorasen enteramente la Tecnológia? No seria de temer, por el contrario, que sus actos lejos de ser favorables á la industria le fuesen perjudiciales? ó, lo que todavía sería mas fatal, que despreciáran unas profesiones que no conocen, y concediesen todos sus favores á las clases improductivas de la nacion en perjuicio de las laboriosas ? El régimen bajo el cual ha vegetado la industria durante tantos siglos, no está tan distante de nuestra edad para que no deseemos en muchos hombres de Estado la prudencia é ilustracion que tanto conviene para la felicidad pública. Estas son, no hay duda, las graves consideraciones que han inducido al legislador á declarar que los comerciantes y los de la clase industrial no pudieran ser

[graphic]
« AnteriorContinuar »